La vela oceánica ha escrito una nueva página de su historia y lo ha hecho en femenino. La española Támara Echegoyen ha sido una de las ocho regatistas que han logrado completar la primera vuelta al mundo non stop con tripulación 100 % femenina, un hito sin precedentes en la navegación de alto nivel. A bordo del mítico maxi trimarán «IDEC SPORT», el equipo de The Famous Project CIC culminó su desafío tras 57 días, 21 horas y 20 minutos de navegación extrema alrededor del planeta.
Más allá del resultado deportivo, la hazaña supone un punto de inflexión en la historia de la vela oceánica y del deporte femenino, demostrando que el liderazgo, la resistencia y la excelencia no entienden de género.
The Famous Project CIC: un proyecto pionero en la historia de la vela femenina
The Famous Project CIC nació con un objetivo claro: hacer historia en la vela y en el deporte femenino. Liderado por la navegante francesa Alexia Barrier, el proyecto reunió a una tripulación internacional de ocho regatistas procedentes de siete países, con perfiles que abarcan desde la vela olímpica hasta la competición oceánica y los récords de velocidad.
El reto era mayúsculo: completar la circunnavegación del planeta sin escalas dentro del marco del Trofeo Jules Verne, una de las pruebas más exigentes de la navegación oceánica. Nunca antes una tripulación íntegramente femenina había conseguido finalizar este recorrido a bordo de un multicasco de gran eslora.
Para ello, el equipo contó con una auténtica leyenda del océano: el «IDEC SPORT», trimarán construido en 2006 y poseedor del récord absoluto del Jules Verne Trophy desde 2017. Con The Famous Project CIC, el barco entró en una nueva dimensión, sumando a su palmarés un valor humano y simbólico sin precedentes.
Una vuelta al mundo marcada por la resistencia y la toma de decisiones
La aventura comenzó el pasado 28 de noviembre, cuando el «IDEC SPORT» cruzó la línea de salida frente a Ushant, en el Atlántico Norte. Desde el primer momento, la consigna fue clara: navegar con cabeza, evitar daños y encontrar el ritmo adecuado para una travesía de casi dos meses.
Del Atlántico al Índico: aprendizaje y primeros desafíos
Tras un Atlántico exigente y la travesía de los doldrums, la tripulación fue ganando confianza y velocidad. El paso por el Cabo de Buena Esperanza confirmó el potencial del equipo, pese a un problema técnico persistente en el gancho de la mayor, que obligó a maniobras complejas durante semanas.
En el océano Índico, el trimarán mostró todo su rendimiento, superando mares muy formados, fuertes corrientes y depresiones encadenadas camino del Cabo Leeuwin, alcanzado en plena Navidad. Incluso un enredo con una red de pesca —que dejó inutilizado uno de los foils— no consiguió frenar el avance del equipo.
Pacífico, Cabo de Hornos y el peso de la historia
El océano Pacífico fue, sin duda, uno de los tramos más físicos. El paso por Point Nemo, el lugar más remoto del planeta, tuvo una fuerte carga simbólica: allí mismo terminó, 27 años antes, el intento de la primera tripulación femenina liderada por Tracy Edwards.
Pocos días después, el 6 de enero, el «IDEC SPORT» doblaba el Cabo de Hornos, convirtiéndose en el primer multicasco con tripulación 100 % femenina en lograrlo sin escalas. Temporales con olas de más de ocho metros, frío extremo y fatiga acumulada pusieron a prueba la cohesión del equipo.

Un final épico hasta la última milla
El regreso por el Atlántico no fue menos exigente. Roturas en la vela mayor, pérdida de sistemas automáticos y un último temporal invernal acompañaron los días finales. Aun así, las ocho regatistas resistieron hasta cruzar la línea de llegada, completando una hazaña histórica para la vela femenina y la navegación oceánica.

Támara Echegoyen, de la vela olímpica a los grandes océanos
Nacida en Ourense en 1984, Támara Echegoyen es una de las regatistas más destacadas de la historia del deporte español. Medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, su carrera ha estado marcada por la capacidad de reinventarse y asumir nuevos desafíos.
Tras años centrada en la vela olímpica, campañas en match race y clases como el 49er FX, Echegoyen dio el salto definitivo a la vela oceánica, participando en proyectos como The Ocean Race 2017-2018 a bordo del «MAPFRE». Su incorporación a The Famous Project CIC representa la consolidación de esta transición hacia la navegación de altura y los grandes récords.
Polifacética, ambiciosa y con una sólida base técnica, Támara ha demostrado en esta vuelta al mundo su capacidad para rendir en condiciones extremas, aportando experiencia, liderazgo y fortaleza física a un equipo de élite.

Presente y futuro: nuevos récords y grandes desafíos oceánicos
Tras esta histórica circunnavegación, el horizonte de Támara Echegoyen sigue apuntando alto. Actualmente entrena en equipos internacionales con la vista puesta en nuevos récords oceánicos, sin descartar futuros proyectos de vuelta al mundo.
La regatista gallega también ha mostrado su entusiasmo por el regreso de grandes pruebas oceánicas a España, como la New York–Barcelona anunciada por The Ocean Race para 2026, y no esconde su ambición: “Creo que puede haber un equipo español de vuelta al mundo y me gustaría liderarlo”.
Con esta primera vuelta al mundo Támara Echegoyen, vuelta al mundo a vela femenina, The Famous Project CIC, vela femenina, vela oceánica con tripulación 100 % femenina, Támara Echegoyen no solo suma un nuevo hito a su palmarés, sino que se consolida como referente del liderazgo femenino en la vela oceánica, abriendo camino a las próximas generaciones de regatistas.
