El Mercado de San Miguel, uno de los iconos gastronómicos más conocidos de Madrid, y escenario de fondo de infinidad de selfies de locales y visitantes de la ciudad, volverá a abrir al público durante la Semana Santa tras el cierre temporal iniciado a comienzos de año para llevar a cabo trabajos de conservación y mejora del edificio.
Las actuaciones se han centrado en el refuerzo estructural del inmueble, con el objetivo de garantizar la seguridad y preservar el valor patrimonial de este mercado histórico, inaugurado en 1916 y considerado uno de los mejores ejemplos de arquitectura de hierro de la capital.
Ubicado junto a la Plaza Mayor, el mercado cuenta con más de una veintena de puestos especializados en productos gastronómicos, tapas y bebidas, y recibe cada año a un elevado número de visitantes, especialmente en periodos festivos y vacacionales. Su reapertura coincidirá con una de las semanas de mayor afluencia turística en la ciudad.
Desde la gestión del Mercado de San Miguel se ha señalado que la actividad se retomará de forma progresiva, permitiendo la reincorporación ordenada de los distintos operadores y recuperando así la normalidad en uno de los espacios más emblemáticos del centro de Madrid.
