El sindicato afirma en un comunicado que la situación actual del sector no afecta a un único colectivo, sino que compromete a todas las personas involucradas en el ferrocarril, incluyendo también a personal de circulación, infraestructura, el que está a bordo de los trenes y el de empresas auxiliares y contratas, además del personal de conducción.
Por ello, CGT hace un llamamiento a la unidad del conjunto del sector ferroviario para responder «con firmeza», señalando que «no es momento de dividir ni de buscar culpables» entre los trabajadores, sino de alcanzar una respuesta «colectiva, inmediata y dirigida hacia quienes han tomado decisiones políticas y empresariales que han roto el modelo ferroviario».
«Los acontecimientos recientes han vuelto a demostrar algo que el sector conoce desde hace tiempo: la liberalización sin control, la externalización masiva y la precarización estructural han comprometido la seguridad ferroviaria, empujando al sistema hacia un escenario de colapso operativo cada vez más evidente», argumenta CGT.

