Como consecuencia directa de esta situación, el turismo emisor hacia Estados Unidos haya caído «drásticamente», hecho que atribuye a la mala percepción de muchos viajeros ante la política de la agencia de inmigración estadounidense, ICE, y ante el aumento controles fronterizos.
Así, Martí ha trasladado que las agencias están preocupadas por «escenario internacional convulso» que provoca «inestabilidad en las relaciones entre Estados Unidos y Europa».
Ante este retroceso, el viajero opta por otras rutas porque «el mundo es muy grande como Asia, que se posiciona como la gran alternativa, captando la demanda perdida por norteamérica. «Seguro que conocéis a alguien que ha ido a Japón o a China», ha ejemplificado el portavoz.

