La compañía prevé, además, que en 2026 haya 103 millones de desplazamientos de ocio por parte de los turistas nacionales, lo que supone un aumento moderado del 1% frente al ejercicio anterior.
Sin embargo, las previsiones de facturación del informe reflejan una polarización en el gasto, puesto que los viajes internacionales– que representan solo el 15%– generarán el 50% del gasto turístico total, mientras que el turismo nacional aglutina el 85% de los movimientos.
Esta dinámica ha empujado el alza del gasto medio por viaje desde los 279,9 euros registrados en 2025 a los 285,5 euros previstos para este ejercicio, lo que supone un crecimiento de 2% muy marcado por la inflación, mientras que el de las familias españolas aumentará hasta los 3.090 euros.
Sin embargo, el tramo de gasto más habitual se sitúa entre los 1.001 y los 2.000 euros anuales (25,9%), seguido de cerca por aquellos presupuestos más ajustados de 1.000 euros o menos (22,1%).
A pesar de la incertidumbre económica, la intención de viaje se mantiene estable, y el 51,5% de los encuestados afirma con seguridad que viajará, en tanto que el porcentaje de quienes descartan hacerlo cae al 2,8%.
El informe augura una planificación más flexible y una temporada de reservas de última hora, ya que el 45,7% de los viajeros aún no ha decidido si viajará.
DESTINOS Y ASPIRACIONES
España lidera la lista de los destinos previstos para los viajes de 2026, con un 69,1% del volumen total, por encima de Europa (35,8%) y de Asia, con un 6,6%.
En cuanto a los destinos aspiracionales, Japón (21,3%), Italia (20,6%) y los países nórdicos (15,6%) lideran el ranking de «viajes soñados» de los españoles, aunque la principal barrera para realizarlo es puramente económica, con 44,8% que señala al precio elevado como el mayor obstáculo.
Los datos muestran que meses vacacionales son los más preferidos de los españoles para viajar, como el agosto (24,9%) y julio (20,2%), aunque septiembre (20,6%) se consolida como una opción clave.
