Ella es una chica que prefiere mantener su vida en privado, tanto que, a pesar de ser princesa, tiene una cuenta de Instagram de carácter privado, con tan solo 182 seguidores. Una elección personal. Despierta mucho revuelo y sensaciones y todo el mundo quiere conocerla más. Carlota Casiraghi (Montecarlo, Mónaco, 39 años) está en los focos ahora, concediendo entrevistas y portadas de revistas con el fin de publicitar su primer libro en solitario, La fêlure, (La fisura en español), con la editorial Julliard, que saldrá a la luz el próximo 29 de enero. Es una obra de carácter literario y filosófico que trata las fracturas personales y vitales: aquello que nos hiere, pero que también nos define, nos transforma y, por ello, nos permite reinventarnos.
Aunque no se han revelado muchos detalles, la autora ha explicado que el libro es una investigación literaria viva sobre las grietas que atraviesan la experiencia humana. El texto resulta de conversaciones con escritores, poetas y aventureros que reflexionan sobre la fragilidad y la resistencia. La portada la ha diseñado la artista Eloise Van der Heyden, que se ha reconocido como un homenaje a su abuela, la actriz Grace Kelly, una de las mujeres más influyentes del siglo XX. Era una apasionada de las flores y las plantas y publicó un libro, Mi libro de las flores, de ahí la relación y homenaje del nuevo libro de Carlota.
Hija de Carolina de Mónaco y del empresario Stefano Casiraghi, Carlota, desde muy pequeña, trató por mantener una relación alejada con la exposición pública, construyendo su identidad más cerca del pensamiento.
Trayectoria laboral
Más allá de su familia, el camino de Carlota ha estado marcado por su pasión por la filosofía, la literatura y la cultura. Su carrera profesional comenzó por estudiar filosofía en la Universidad Sorbona de París, donde se graduó en 2007. Su pasión por ella comenzó el último año de colegio que cambió su manera de ver y entender la vida. Después completó su formación con estudios de posgrado en humanidades, entre ellos un máster en el Instituto Católico de París y un doctorado en el Instituto de Estudios Políticos de París.
Entre sus primeros trabajos, comenzó como becaria en la editorial Robert Laffont y en el diario británico The Independent. Más tarde, en 2009 lanzó su propia revista, Ever Manifesto, que conectaba la moda con una reflexión sobre la conciencia medioambiental y la ecología. No duró mucho pero inspiró sus proyectos futuros, es decir, su camino en la filosofía y los Encuentros Filosóficos de Mónaco, lo que la consolidó como una figura culta más allá de la moda y la realeza.
Los Encuentros Filosóficos de Mónaco e imagen de Chanel
Los Encuentros Filosóficos de Mónaco fueron una iniciativa cultural impulsada por Carlota Casiraghi con el objetivo de acercar la filosofía al público. Consisten en un espacio que reúne a filósofos, escritores, artistas y pensadores para debatir cuestiones universales como la identidad, el deseo, el amor, la fragilidad o la relación entre el ser humano y la naturaleza. Las conversaciones se desarrollan de manera natural, conectando la filosofóa con otras disciplinas como el arte o la literatura. Carlota trata de mostrar la importancia del pensamiento filosófico para comprender el mundo. Además, los lugares donde se celebran los encuentros son históricos, se trata de hacer en espacios emblemáticos del Principado de Mónaco.
La relación de la princesa con la moda es personal y profesional, se ha convertido en una de las musas y embajadoras de Chanel. La moda ha sido un hilo constante en su trayectoria. Ella desprende la elegancia y sutileza, así que encarna la imagen de la firma de lujo francesa a la perfección. Lleva años colaborando con ellos porque el vínculo se creó desde la afinidad y la continuidad generacional porque su madre tenía relación con Karl Lagerfeld y con Chanel. Entonces nació la idea de los Rendez-vous Littéraires (Encuentros Literarios) de Chanel, eran encuentros literarios impulsados por la firma en los que Casiraghi habla con escritoras, filósofas y actrices sobre la literatura y el pensamiento, integrando moda, arte y cultura. La idea llevó a tener una percepción de Chanel que transcendiera la moda, proyectando así su compromiso con las ideas y la creación intelectual.
Más proyectos filosóficos
Más tarde, en 2018 publicó Archipiélago de pasiones junto al filósofo y escritor Robert Maggiori, antiguo profesor suyo, una obra de inspiración filosófica que dedicó a su padre. Desde entonces, ha participado en distintos proyectos editoriales y culturales, consolidando una voz cada vez más reconocible en el ámbito del pensamiento contemporáneo.
Aunque su vida personal ha despertado tradicionalmente la curiosidad mediática, Casiraghi ha preferido situarla en un segundo plano. Hoy, su debut literario en solitario se presenta como la continuidad natural de un camino intelectual coherente y sensible: el de una mujer que, lejos de la superficie, elige pensar el mundo desde sus grietas.
