La marca francesa, pionera en dermocosmética, refuerza su liderazgo a través del canal farmacéutico y la colaboración con dermatólogos.
Desde 2024, ha acelerado su presencia en el mercado europeo con una hoja de ruta tan ambiciosa como coherente: recuperar el liderazgo que la convirtió en una de las marcas más respetadas del cuidado de la piel. Su estrategia combina innovación clínica, ciencia de la longevidad y colaboración con dermatólogos, los tres pilares que han definido su identidad desde 1957. El objetivo es claro: situarse entre las tres grandes marcas antiedad en mercados clave como Francia, Italia, España y Reino Unido.
Los resultados ya acompañan. En apenas un año, las ventas se han triplicado en Francia, duplicado en Italia y crecido un 26 % en Reino Unido respecto a 2024. En España, la expansión avanza con fuerza a través del canal farmacéutico, donde la marca nació hace 65 años y donde sigue encontrando su entorno natural: el espacio donde la ciencia se traduce en confianza.
Fundada por el farmacéutico Jean-Charles Lissarrague en una botica parisina, RoC fue pionera en dermocosmética con el desarrollo del primer retinol clínicamente probado. Hoy, esa herencia científica guía un modelo basado en evidencia y transparencia. Hasta la fecha, la compañía ha realizado más de 250 estudios clínicos y evaluado más de 1.000 ingredientes para garantizar eficacia y seguridad. El 100 % de sus fórmulas están clínicamente probadas, con beneficios demostrados en al menos el 85 % de los participantes.
Con más de seis décadas de colaboración con dermatólogos y alianzas con entidades como la Sociedad Española de Medicina Estética o la Academia Europea de Dermatología y Venereología, RoC lidera la nueva generación de dermocosmética: un campo donde la belleza no se mide por promesas, sino por resultados visibles e inspirados en la ciencia de la longevidad.
