Opinión Javier Ortega Figueiral

Aena: más allá de España

Campina Grande do Sul es un municipio brasileño del estado de Paraná, localizado en la Región Metropolitana de Curitiba. Su aeropuerto lo gestiona Aena. (Rafael Passos)

Hay nombres que forman parte de nuestra rutina sin que reparemos demasiado en ellos. Aena es uno. Está presente cada vez que facturamos una maleta, pasamos un control de seguridad o esperamos un embarque o aterrizamos. Más allá de esa cotidianidad aeroportuaria, esta empresa es uno de los ejemplos más claros de cómo una infraestructura estratégica española se ha convertido en un actor global.

Conviene recordar algo desde el principio: Aena es una empresa con un 51 % de capital público. Eso significa que, de forma directa o indirecta, todos los españoles somos un poco dueños, al 51, de lo que ocurre en sus aeropuertos… dentro y fuera de nuestras fronteras. No es un detalle menor, ni algo de lo que haya que avergonzarse. Al contrario: obliga a mirar sus resultados con algo más de atención y, también, con espíritu crítico.

Empezando por casa

En España, la red de 46 aeropuertos y dos helipuertos, cerró 2025 pulverizando récords. Más de 321,5 millones de pasajeros, un 3,9 % más que en 2024, confirman algo que ya se intuía: España no solo es una enorme potencia turística, sino un nodo cada vez más pesado de conectividad aérea en Europa.

Ese crecimiento no se limita al número de viajeros. Se traduce también en 2,69 millones de movimientos de aeronaves (sube un 4,1 %) y en 1,37 millones de toneladas de mercancía (sube también: un7,2%). Pasajeros, aviones y carga creciendo a la vez no es casualidad; es un buen termómetro de actividad económica real.

T4 Barajas. El aeropuerto de Madrid sigue siendo el de más movimiento de pasajeros de la red (Aena)

En el podio no hay novedades: Madrid-Barajas, con más de 68 millones de pasajeros, y Barcelona-El Prat, rozando los 57,5 millones, lideran la clasificación, seguidos por Palma de Mallorca, Málaga y Alicante-Elche. En total, 23 aeropuertos batieron su récord histórico de pasajeros y 19 el de operaciones, con Barajas también a la cabeza en carga aérea. Incluso diciembre, tradicionalmente un mes más tranquilo, cerró con un crecimiento del 3,4 %.

Hasta aquí, la foto nacional es clara. Sin embargo, el verdadero salto de escala de Aena está fuera de España.

Brasil y Londres: donde se juega la liga internacional

En la República Federativa de Brasil, Aena gestiona 17 aeropuertos a través de varias concesiones. En 2025, estos aeropuertos sumaron 45,7 millones de pasajeros, un 5,3 % más que el año anterior. Aunque los movimientos de aeronaves descendieron, la carga aérea creció un 20,9 %, impulsada por el comercio electrónico y las exportaciones.

Destaca especialmente Congonhas, el segundo aeropuerto de Sao Paulo y también de Brasil por número de pasajeros, con casi 24,5 millones de viajeros y un aumento cercano al 30 % en mercancía. Su peculiaridad es que además de hallarse totalmente rodeado por la ciudad, está enfocado en rutas nacionales y de alta frecuencia, como el famoso puente aéreo con Río de Janeiro. El de la ciudad de Recife, por su parte, superó los 9,9 millones de pasajeros. Son cifras que hablan de consolidación en un mercado complejo y muy competitivo.

Luton es uno de los principales aeropuertos de compañías Low Cost en Londres, aunque también tiene una notable actividad de vuelos corporativos (Javier Ortega Figueiral)

En Europa, el Aeropuerto de Londres-Luton se ha convertido en la carta de presentación de Aena en un entorno nada sencillo. Con más de 17,5 millones de pasajeros en 2025 y crecimiento tanto en viajeros como en operaciones, Luton es hoy una infraestructura clave para el tráfico low-cost y corporativo del Reino Unido. Que una empresa española gestione con éxito un aeropuerto británico en plena era post-Brexit no es anecdótico: es exportación de conocimiento, gestión y capacidad operativa a UK.

Algo más que números

Si sumamos estas tres patas, el Grupo Aena cerró 2025 con 384,8 millones de pasajeros, más de 3,27 millones de movimientos y 1,53 millones de toneladas de carga. Son récords, sí, aunque también son compromisos: más capacidad implica realizar más inversión, más planificación y tener más responsabilidad.

Porque cuando una empresa es mayoritariamente pública, sus éxitos no son solo empresariales. Tienen impacto en empleo, en atracción de inversión, en conectividad y en la posición internacional del país. Y también exigen vigilancia, debate y exigencia en cómo se gestiona ese crecimiento.

El helipuerto de Algeciras, Cádiz, dentro del puerto de la ciudad, es una de las instalaciones más singulares del grupo (Aena)

En un escenario cada vez más inestable, donde la aviación afronta retos geopolíticos, medioambientales y económicos de los que les hablo aquí casi cada lunes, Aena demuestra que la ambición bien gestionada cruza fronteras sin perder el control. No es propaganda: es una realidad que, para bien o para mal, también nos pertenece… y les confieso que pienso eso, lo del 51%, cada vez que entro en una terminal o aterrizo en una de las pistas de la red.

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