La mayoría de los mejores hedge funds del mundo cuentan hoy con sofisticados modelos cuantitativos y grandes equipos de inversión repartidos entre distintas clases de activos. Sin embargo, en otro año excepcional para la inversión bursátil más tradicional, nadie lo hizo mejor que el multimillonario británico Chris Hohn.
Su firma, TCI Fund Management, generó en 2025 unos beneficios netos estimados de 18.900 millones de dólares para sus inversores, el mayor resultado anual jamás registrado por un hedge fund, según el informe anual de Edmond de Rothschild que clasifica a los 20 mayores fondos del mundo. El fondo, con sede en Londres y 77.000 millones de dólares en activos bajo gestión, ha acumulado 40.000 millones en ganancias en solo los últimos tres años, impulsado por el fuerte rally bursátil, y cerró 2025 con una rentabilidad neta del 27%. Forbes estima ahora la fortuna personal de Hohn en 11.800 millones de dólares, frente a los 9.200 millones de un año antes.
TCI mantiene una cartera altamente concentrada, con inversiones en apenas nueve valores cotizados en Estados Unidos. Según su último informe trimestral a la SEC, el fondo tenía 52.700 millones de dólares repartidos entre compañías como GE Aerospace, Microsoft, Visa, Moody’s y S&P Global. GE Aerospace —la principal escisión de General Electric tras separar sus negocios sanitario y energético en 2022— era la mayor posición del fondo a finales de septiembre, con un valor de 14.200 millones de dólares, después de que sus acciones subieran un 85% en 2025. TCI también invierte en el sector aeroespacial europeo, con participaciones en Airbus y Safran, que se revalorizaron más de un 40% el año pasado.
El último informe anual del fondo, fechado a 31 de marzo de 2025, indica además que la firma pagó un dividendo de 82 millones de dólares a su sociedad matriz, controlada por Hohn, y destinó 797 millones de dólares a donaciones filantrópicas, incluidos 637 millones a la Children’s Investment Fund Foundation, organización que da nombre al hedge fund, fundada y presidida por el propio inversor y centrada principalmente en causas climáticas, salud infantil y derechos reproductivos.
Con 68.400 millones de dólares en beneficios netos acumulados desde su creación en 2004, TCI ascendió hasta la quinta posición del ranking de Edmond de Rothschild, que se publica de forma anual desde 2010. El estudio está elaborado por Rick Sopher, asesor senior de la firma y expresidente de LCH Investments, filial de Edmond de Rothschild y el fondo de fondos más antiguo del mundo, que logró una rentabilidad anual del 10% desde 1969 hasta su cierre el año pasado.
El análisis de Sopher concluye que los 20 principales gestores de hedge funds generaron conjuntamente 115.800 millones de dólares en ganancias en 2025, dentro de un récord de 543.000 millones para el conjunto de la industria.
“Una combinación de activos bajo gestión en máximos históricos, mercados de renta variable y renta fija sólidos y oportunidades relevantes en estrategias macro contribuyó a este fuerte desempeño”, señaló Sopher en un comunicado.
Los 20 hedge funds más rentables de la historia

El hedge fund Citadel, fundado por Ken Griffin, sigue siendo el más rentable de la historia, según el ranking. En 2025 sumó 7.400 millones de dólares adicionales y elevó sus ganancias acumuladas desde su creación en 1990 hasta 90.400 millones.
Su fondo insignia, Wellington, obtuvo una rentabilidad neta del 10,2%, su peor resultado desde 2018, por debajo tanto del 12,6% del índice HFRI Fund Weighted Composite —que refleja el rendimiento medio del sector— como del 17,9% logrado por el S&P 500 para los inversores pasivos. Aun así, Citadel puede presumir de una rentabilidad neta anualizada del 19,2% desde 1990, más de ocho puntos porcentuales por encima del S&P 500 en el mismo periodo.
Por detrás de TCI, D.E. Shaw y Bridgewater ocuparon la segunda y tercera posición, respectivamente, entre los grandes ganadores de 2025. El fondo insignia de Bridgewater, Pure Alpha, firmó una rentabilidad del 34%, lo que permitió a la gestora registrar unos beneficios estimados de 15.600 millones de dólares. Con su fundador, Ray Dalio, ya retirado y fuera del consejo, la firma está liderada por el consejero delegado Nir Bar Dea y los co-CIO Bob Prince, Greg Jensen y Karen Karniol-Tambour.
D.E. Shaw, por su parte, obtuvo un 18,5% de rentabilidad en su fondo multiestrategia Composite y un 28,2% en el fondo macro Oculus, lo que se tradujo en unos 12.700 millones de dólares en ganancias de inversión durante el ejercicio.
En conjunto, las 20 mayores gestoras de hedge funds del mundo han generado 970.000 millones de dólares en beneficios desde su creación, lo que convierte este ranking en un club difícil de alcanzar para firmas emergentes sin un historial prolongado. Las mismas 20 gestoras presentes el año pasado repiten en la lista, sin cambios superiores a dos posiciones. Todas fueron fundadas antes de 2005 y TCI es la única del top 15 creada después del año 2000.
Lejos de perder atractivo, la industria vuelve a captar capital. Según datos de Hedge Fund Research, los hedge funds globales atrajeron 71.000 millones de dólares en entradas netas durante los tres primeros trimestres de 2025 —el mayor volumen en once años—, elevando los activos bajo gestión hasta 4,98 billones de dólares. Estas entradas se producen en un contexto en el que otros activos alternativos, como el capital riesgo, han tenido más dificultades para levantar nuevos fondos. Con los inversores inquietos ante valoraciones bursátiles cada vez más exigentes, el próximo examen para los hedge funds será medir cuánto protegen el capital cuando el ciclo alcista llegue a su fin.
