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El folclore español y el revival ochentero, dos de las tendencias de primavera/verano 2026

Ante una temporada de contrastes y maximalismos coquetos, un armario abierto.

España, santa

España viene fuerte. No solo culturalmente hablando, teniendo en cuenta astros ibéricos de proyección internacional como Rosalía, Carlos Alcaraz o Úrsula Corberó. Sino, también sus modales estilísticos. Esta primavera/verano 2026, el folclore español no se lee únicamente en los libros de historia, se viste. Nuestra leyenda se vuelve a contar en cuerpos decorados con lunares o polka dots de todos los tamaños y en todas sus versiones, además de oler nuestra tradición en los estampados de flores de tamaño XL. Siempre hemos sido de estampados, para qué mentirnos.

La personalidad se crea, pero con el carácter se nace. Y España de eso tiene mucho. Lo vimos a lo grande en el de desfile de Carolina Herrera en la plaza mayor de Madrid, donde un ejército de grandes rosas y claveles rojos se armó en diseños saturados de colores negros, blancos, fucsias, lilas y amarillos. Un campo que recordó una vez más el volumen como manera natural de la figura y el cuerpo de la mujer como la más bella de las flores.

Carolina Herrera Primavera/Verano 2026

Por otro lado, pero de la misma tierra, brotan los lunares -presentes en el desfile de Herrera en tamaños pequeños- los cuales se verán en movimiento a lo largo de toda esta temporada, ya sean: grandes y audaces como los de Dries Van Noten hasta los diminutos y discretos de Altuzarra o Private Policy. Este estampado versátil aparece en mini y midi faldas, vestidos lenceros y de lentejuelas, camisas voluminosas e incluso combinado con otros prints como rayas o flores, todo reinterpretado con una sensualidad surrealista y moderna. En resumen, que no te falten estampados en tu armario esta primavera/verano.

Altuzarra Primavera/Verano 2026

80’s, ¡revivid!

A la que el folclore español ocupa la paleta de color y sus dibujos, la nostalgia ochentera arrebata las formas y los contrastes de las pasarelas. Un conjunto de tendencias que deja cada vez más atrás el minimalismo, abriendo las puertas a la sensatez y vibración del exceso. En 2026, el estilo maximalista se impone sin complejos: joyas grandes, broches vintage, hombreras, volúmenes y colores intensos dominan vestidos, blusas, faldas y chaquetas de inspiración ochentera, como los de Chloé. Se trata de canalizar la energía en trajes estructurados, cuellos altos y joyería chunky, abrazando el aire romántico y dramático. Según Pinterest, las búsquedas de “lujo de los 80” han crecido un 225% en el último año, dando a entender que el revival ochentero está más vivo que nunca.

La parte más coquette de 2026

Hablando de contrastes, junto a lo excéntrico tiene que haber un hueco para la feminidad más delicada. Y en esta temporada, este espacio no es exactamente pequeño. La ingenuidad estilística y la divinidad preppy vienen pisando fuerte y firme. Para empezar, el encaje y el lazo se coronan como los detalles románticos imprescindibles de 2026. Las tendencias, que empezaron a despuntar en faldas el verano pasado, ahora invade puños de camisas, abrigos, vestidos, pañuelos e incluso tote bags. Asimismo, su toque más formal se soporta especialmente en forma de blusas y camisas, siguiendo la estela de Jonathan Anderson en Dior y de firmas como Simone Rocha.

Dentro de la fiebre de los colores pastel, el rosa pálido se lleva la medalla de oro esta temporada, ya que se va a convertir en el tono clave de la primavera, presente en trajes de tweed, sastres y vestidos vaporosos, desde Chanel hasta Victoria Beckham. Texturas exuberantes y materiales combinados -flecos, plumas, pedrería, encaje moderno, seda y cuero- también tomaran protagonismo, fusionándose en looks inesperados y desenfadados. La mezcla de tejidos y volúmenes dará lugar a conjuntos visualmente atractivos, donde romanticismo y modernidad se encuentran, consolidando 2026 como un mar de contrastes.