Nautik Magazine

Buenavista Express: cuando el ferry clásico vuelve a tener sentido

El Buenavista Express, ya con los colores de su nuevo armador, navega por la ria del Ferrol saliendo al Atlantico para realizar pruebas de mar (FOE)

En los últimos años, Fred. Olsen Express ha construido su identidad en Canarias alrededor de una idea muy clara: la alta velocidad. Catamaranes y trimaranes rápidos, frecuencias elevadas y un concepto de movilidad marítima pensado para acortar distancias entre islas. Sin embargo, la incorporación inminente del Buenavista Express a su flota introduce un matiz relevante en ese relato: a veces, ir más despacio es exactamente lo que hace falta.

El nuevo buque de la compañía no es un fast ferry. Es un ferry convencional de gran porte, un auténtico ‘superferry’, y su llegada no responde a la nostalgia de hace medio siglo ni a un capricho puntual, sino a una decisión estratégica en un momento clave para el transporte marítimo entre la Península y Canarias.

Hasta ahora, la línea entre el puerto de Huelva y el archipiélago se ha operado de forma conjunta por Fred. Olsen Express y Baleària, utilizando buques de esta última, pintados con los colores y logotipos de ambas navieras para subrayar el carácter compartido de la operación. Una alianza eficaz, aunque también transitoria. El escenario está cambiando, y Olsen se prepara para volar (o navegar) en solitario, pues si todo sale como está previsto, Baleària se quedará con la operación y buques de Armas-Trasmediterránea en Canarias y eso incluye la línea con la península.  

En ese contexto, la llegada del Buenavista Express cobra todo su sentido. Por primera vez en años, Fred. Olsen incorpora a su flota de pasajeros un ferry convencional propio para una ruta larga, exigente y estratégica. No es la primera vez que la compañía opera un barco de este tipo, pues empezó su historia con ellos y más recientemente queda el recuerdo del Betancuria en 2011 y 2012, aunque sí supone un regreso consciente a un modelo que había quedado en pausa tras apostar de forma casi exclusiva por la alta velocidad, “los AVE de canarias”, como son llamados por muchos.

El barco elegido tampoco es casual

Antes de llamarse Buenavista Express, este ferry fue el Fortuny. Y en la navegación española, ese nombre pesa. Construido en Puerto Real, Cádiz, a comienzos de los años 2000, fue durante mucho tiempo uno de los grandes referentes del transporte marítimo nacional, junto a su gemelo, el superferry Sorolla. Pensado inicialmente para las líneas de Baleares desde Valencia y Barcelona ofreciendo alta capacidad de pasaje y carga rodada, el Fortuny fue durante años sinónimo de solidez, fiabilidad y ambición operativa.

El Buenavista Express fotografiado en 2012 en el puerto de Palma y luciendo los colores de Acciona-Trasmediterranea (Javier Ortega Figueiral)

Tras una larga carrera en el Mediterráneo, el Estrecho, el Mar de Alborán y puntualmente en las líneas de Canarias, este buque, rebautizado más tarde como Ciudad Autónoma Melilla, aunque recuperando su nombre original en 2024, llega ahora a una nueva etapa, reforzando una de las rutas históricas de la navegación española: la conexión marítima entre la Península y Canarias. Para los conocedores del sector resulta difícil no ver cierta ironía en el movimiento: un ferry nacido bajo el paraguas de Trasmediterránea, acaba hoy reforzando la flota de Fred. Olsen Express, justo cuando Baleària va a asumir el control de la operación canaria de Armas-Trasmediterránea.

El tablero se reordena, y cada pieza vuelve a ocupar su lugar

Más allá de nombres y colores, el mensaje queda claro. En rutas largas, con alta demanda de carga, pasajeros y vehículos, el ferry convencional sigue siendo una herramienta insustituible. Ofrece capacidad, estabilidad operativa y una experiencia de viaje diferente, menos obsesionada con el cronómetro y más centrada en la funcionalidad. En un momento en que la economía azul exige eficiencia, resiliencia y flexibilidad, recuperar este tipo de buques no es un paso atrás, sino una adaptación lógica.

Gemelos. El Fortuny, hoy Buenavista Express y el Sorolla, hoy Ciudad de Granada con Trasmed (Grimaldi), esperando poder entrar en Barcelona por la bocana norte. (Javier Ortega Figueiral)

El Buenavista Express no llega para sustituir a la alta velocidad, sino para complementarla. Para cubrir un perfil de ruta y de pasajero distinto. Para preparar a Fred. Olsen Express ante un futuro en el que la operación mano a mano Baleària quedará atrás y la competencia directa entre estas navieras marcará el ritmo.

A veces, la modernidad no consiste en inventar algo nuevo, sino en volver a utilizar bien lo que nunca dejó de funcionar. El ferry clásico, lejos de ser una reliquia, vuelve a demostrar que tiene todavía mucho que decir en las rutas del Atlántico.