La temporada navideña es, de un tiempo a esta parte, un momento clave para los destilados de alta gama: no solo como propuesta de brindis, sino también como objeto de regalo y colección. Cada vez son más los consumidores que buscan botellas con historia, diseño y carácter propio, capaces de transformar una sobremesa en una experiencia singular. 1800 Tequila, una de las casas de referencia en la categoría del agave, lo sabe. Y de ahí su último lanzamiento: 1800 Guachimontón, un tequila que rinde homenaje a las raíces culturales de México y al legado de Jalisco.
Elaborado al 100% con agave Blue Weber, esta nueva referencia se envejece en barricas de roble americano y recibe un afinado final en barricas de licor de naranja (un gesto que remite a los naranjos históricos de la región). Con notas de miel y de naranja, fresca y amarga, ofrece un perfil suave y aterciopelado. Puede disfrutarse solo o con hielo, y admite también un twist de naranja como remate fino en copa.
Su dimensión estética también forma parte del relato. La botella, de cerámica roja y geometría trapezoidal, incorpora un tapón circular de madera y se inspira en las pirámides y la arcilla roja que caracterizan al yacimiento arqueológico de Los Guachimontones, Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Disponible en puntos de venta especializados, así como en los locales más exclusivos del país, 1800 Guachimontón se dirige a un consumidor que busca coherencia entre origen, diseño y experiencia en cada copa. Y lo hace, en esta ocasión, en clave roja.
