El sindicato ha aclarado que ni la agencia estatal tributaria ni las autonómicas tienen controlados los regalos de reyes, salvo cuando se reciben cantidades importantes de dinero, un inmueble, un vehículo o una joya de gran valor.
Es en estos casos cuando, según Gestha, las autoridades autonómicas tributarias podrían exigir la declaración y el posible pago del Impuesto de Donaciones, según el parentesco o los criterios establecidos en cada autonomía.
Así, el sindicato descarta cualquier tipo de actuación en los casos más comunes y frecuentes en estos días, aunque precisa que recibir grandes sumas de dinero sí «conlleva obligaciones fiscales».

