Todd Marks es el galardonado fundador y CEO de Mindgrub Technologies, la agencia de experiencias digitales de vanguardia.
Hay un dicho común: el impacto contusiones, pero la caída se rompe. En enero de 2025, Ian Bremmer, presidente del Grupo Eurasia, explicó cómo estamos en una recesión geopolítica. Al principio me impresionó la declaración, pero a medida que pasaba el tiempo, se hizo claro para mí lo correcto que estaba. Notablemente, he visto la velocidad de nuestro descenso en esta recesión aumentar, y sin embargo no tenemos una visión real del impacto completo de la caída o las consecuencias de nuestra trayectoria. Todo lo que podemos hacer es preparar.
En 1989, cuando se derrumbó el muro de Berlín, marcó el comienzo del dominio occidental en la escena mundial. Los Estados Unidos surgieron como la única superpotencia, poniendo fin a la Guerra Fría y dando forma al orden geopolítico de las próximas décadas. Pero la historia rara vez se mueve en línea recta. A diferencia de las recesiones financieras, Bremmer argumenta que las recesiones geopolíticas se mueven en ciclos más lentos y difíciles de identificar, que a menudo abarcan varias generaciones. Desde la Segunda Guerra Mundial hasta la crisis de los misiles en Cuba y desde el liderazgo de EE.UU. en el escenario global a través de los años 80 y 90 hasta las guerras que siguieron al 11 de septiembre, vemos patrones claros en la estabilidad global histórica.
Hoy en día, muchos analistas (incluido Bremmer) sugieren que la explosión de las capacidades de IA afectará aún más nuestra recesión geopolítica global, dando a las empresas más oportunidades para llenar el vacío. Las viejas alianzas podrían debilitarse, nuevas potencias podrían surgir y es probable que el equilibrio mundial cambie de maneras impredecibles. Entonces, vamos a sumergirnos en lo que las organizaciones necesitan considerar antes de saltar hacia este nuevo orden mundial.
La IA y el nuevo eje del poder
La IA ya no es solo una cuestión de resultados y eficiencia organizacional. Se está convirtiendo en una piedra angular del poder global.
La IA emergente está remodelando actualmente el mapa mundial: China está invirtiendo fuertemente en IA para reforzar su infraestructura, fabricación y capacidades de vigilancia. La India está aprovechando el capital humano, posicionándose como un centro para talentos y servicios de IA. Mientras tanto, los Estados Unidos siguen liderando la innovación de software y del sector privado.
Estas diferentes estrategias están creando nuevas dinámicas de poder, que podrían redefinir la competencia global tan agudamente como la Guerra Fría. Las empresas deben tener un interés especial en las leyes y regulaciones reguladoras de la IA, y mantenerse al tanto de los últimos desarrollos en IA para anticipar mejor el impacto a través de su organización e industria. La cartografía de la cadena de suministro, la planificación de escenarios y la diversificación son ahora «imprescindibles» en este nuevo clima geopolítico.
Defensa frente a los cambios impulsados por la IA
Para las empresas, estos cambios no son solo conceptos abstractos. Son reales y operativos. Por ejemplo, la IA está haciendo que los ataques cibernéticos sean más sofisticados, abrumadores y difíciles de detectar. La tecnología Deepfake, el ransomware y el phishing generado por IA son solo algunas de las tácticas utilizadas para manipular los mercados.
Las cadenas de suministro son igualmente vulnerables. Los controles a la exportación de semiconductores, los aranceles sobre tecnologías sensibles y las alianzas cambiantes ya están perturbando el comercio mundial. Los CEOs ya no pueden tratar la geopolítica como un juego de «ver y esperar». Es una variable estratégica que requiere atención activa y gestión.
Opera bajo la suposición de que los ataques impulsados por IA se dirigirán a sus sistemas, su personal y su marca. Bloquear las defensas impulsadas por la IA, el monitoreo y los protocolos de crisis.
Invertir en IA internamente
AI creará dos clases: los que lo usan y los que no. Ya, las empresas como Microsoft han reestructurado los equipos a medida que la IA automatiza partes de codificación, revisión legal y análisis de datos. Siempre habrá necesidad de procesos humanos en el bucle y trabajadores del conocimiento que puedan adaptarse a las nuevas herramientas, pero no hay duda de que la IA está ganando terreno en la productividad corporativa.
Eso significa que la educación y el reciclaje no son solo iniciativas de RRHH; son pasos no negociables. Los líderes empresariales deben invertir en mejorar la cualificación de los miembros del equipo mientras se preparan para las cuestiones éticas y de reputación que pueden surgir al implementar la IA en una organización.
¿Otro paso integral? Modernizar los sistemas con la integración de IA personalizada. Encuentre un socio o agencia que pueda evaluar el ecosistema y las necesidades de su organización, y encuentre una manera de explorar soluciones de IA que no sean disruptivas y beneficiosas. Democratizar el acceso a la IA internamente, tanto con personal como con sistemas de software, para garantizar que la adopción sea amplia y estratégica.
Cómo las empresas pueden anticipar mejor los cambios
Los ciclos geopolíticos nos enseñan que el poder sube, sube y baja. La IA no es solo otra onda en ese ciclo; es un acelerador. Como señala Bremmer, cuando el orden geopolítico se rompe, la incertidumbre llena el vacío. Para los líderes empresariales, esa incertidumbre es tanto una amenaza como una oportunidad.
La cuestión no es si la IA remodelará la dinámica del poder global. Ya lo está haciendo. La verdadera cuestión es si su organización estará preparada para liderar el nuevo orden que crea.
