Según ha informado la propia compañía en un comunicado al que ha tenido acceso ‘Bloomberg’, la ONG Stichting Frisse Wind.nu ha interpuesto una querella contra la siderúrgica en un tribunal de Haarlem. Tata Steel ha asegurado que cuenta con «argumentos sólidos» para defender su posición.
El contencioso se centra en las operaciones de la empresa en la localidad costera de Velsen-Noord. La ONG ha solicitado una indemnización en nombre de los residentes por el aumento de problemas de salud en la zona y la disminución del valor de sus propiedades.
Tata Steel anunció el pasado septiembre planes valorados en hasta 6.500 millones de euros para reducir sus emisiones contaminantes en el país, de los que 2.000 millones de euros serían aportados por el Gobierno neerlandés.
