Nunca digas nunca. Un misterio naval de la Segunda Guerra Mundial, que permanecía sin resolverse durante más de ocho décadas, ha sido finalmente esclarecido frente a las costas de Cádiz. Una misión científica y técnica conjunta franco-española ha logrado localizar el submarino francés Le Tonnant, que fue sabordado -hundido intencionadamente-, por su propia tripulación en noviembre de 1942 tras un combate desesperado contra las fuerzas estadounidenses durante la Operación Torch.
El hallazgo fue confirmado por investigadores de la Universidad de Bretagne Occidentale (UBO) y por equipos del buque oceanográfico de la Universidad de Cádiz, que pudieron situar con precisión el lugar exacto donde desapareció el submarino hace 83 años. La localización se consiguió mediante un sondeo multifrecuencia, que permitió identificar estructuras clave del casco, comparándolas posteriormente con los planos originales de la nave.
La búsqueda estuvo dirigida por el profesor Erwan L’Her, de la UBO, dentro de un proyecto arqueológico de largo recorrido. Tras una primera misión infructuosa en 2024, debido a la fuerte turbidez del estuario del Guadalquivir, los investigadores recurrieron a documentación inédita: diarios y notas de navegación recuperados por las familias de los marinos del Tonnant. Estos documentos resultaron decisivos para redefinir la zona probable del hundimiento.
El buque oceanográfico de la Universidad de Cádiz realizó nuevas mediciones en noviembre de 2025, y el sonar detectó una estructura coincidente con las dimensiones del submarino. Aunque aún no se cuenta con imágenes submarinas claras, la comparación métrica y estructural permite confirmar con un alto grado de fiabilidad que se trata de Le Tonnant. Este hallazgo no solo representa un avance arqueológico, sino también un acto de memoria y homenaje a los marinos fallecidos, además de ofrecer una mejor comprensión del papel estratégico del Estrecho de Gibraltar durante la Segunda Guerra Mundial.
Le Tonnant formaba parte de las fuerzas francesas bajo el régimen de Vichy durante la Operación Torch. En noviembre de 1942, cuando los estadounidenses desembarcaron por sorpresa en la costa marroquí, el submarino estaba fondeado en Casablanca, en pleno carenado y con el rearmamento incompleto. A pesar de contar con solo cuatro torpedos operativos y sufrir graves daños, logró sumergirse y participar en un intento de contraataque. Incapaz de regresar navegando, la tripulación decidió sabordarlo frente a Cádiz.
“El agua estaba tan turbia que no veíamos nuestras manos, así que era imposible verlo buceando. Pero las imágenes del sonar multifrecuencias son suficientes para identificarlo”, explicó Erwan L’Her. El equipo ya prepara nuevas expediciones para localizar otros submarinos franceses hundidos en la misma operación, como Sidi-Ferruch y Le Conquérant, que también se perdieron en 1942 con más de 110 marinos a bordo.
