Además, las comunicaciones basadas en internet buscan mejorar la eficiencia operativa y la seguridad de los vuelos, a la vez que reducen la congestión del tráfico aéreo, el consumo de combustible, los costos y las emisiones.
En concreto, un avión 737-8 de la aerolínea estadounidense comenzó las pruebas de vuelo a finales de octubre durante aproximadamente dos semanas, con vuelos estadounidenses con base en Houston y vuelos europeos con base en Edimburgo (Escocia).
Esta colaboración entre ambas partes también incluye a agencias gubernamentales de Estados Unidos y Europa , proveedores de Boeing, proveedores de servicios de comunicaciones para aeronaves y el sector académico.
Este proyecto se enmarca dentro del programa ecoDemonstrator de Boeing, creado en 2012 y diseñado para impulsar la innovación mediante nuevas tecnologías y probarlas en un entorno operativo para ayudar a resolver desafíos reales para aerolíneas y pasajeros.

