En concreto, la firma ha impulsado en los últimos años una transformación estratégica en su relación con el sector primario, reforzando alianzas con ganaderos y proveedores y desplegando proyectos que buscan garantizar la sostenibilidad, la calidad y la trazabilidad de la leche.
Con una presencia industrial repartida por toda la geografía española, Quesos TGT recuerda que trabaja de «forma estrecha y continuada» con productores locales, promoviendo una cadena de valor «cercana, eficiente y capaz» de responder a la diversidad de quesos que elabora, incluidas numerosas Denominaciones de Origen Protegidas que pone a disposición del consumidor.
«El vínculo con nuestros ganaderos es fundamental. Empatizar con el esfuerzo que requiere la producción de leche, escuchar sus inquietudes, apoyar el relevo generacional y avanzar juntos hacia modelos más sostenibles es clave para el futuro del sector», ha señalado el responsable de aprovisionamiento agropecuario del Grupo TGT, Eduard Gelpí.
De esta forma, la distribuidora y productora de quesos mantiene una relación estrecha y proactiva con el sector primario, generando empleo estable y a largo plazo en zonas rurales a menudo alejadas de grandes núcleos urbanos.
Su actividad contribuye de manera directa a fijar población mediante contratos duraderos en la compraventa, recogida y transporte de leche, así como en las propias queserías. Paralelamente, la compañía destaca por su enfoque integral en la mejora continua de la calidad de la leche y la seguridad alimentaria.
TGT, empresa familiar, con crecimiento a nivel global, actualmente cuenta con 19 delegaciones por toda España y 12 fábricas propias, dos integradas y un centro de trasformado. Así, fabrica la más amplia gama de D.O.P. en España que incluyen Manchego, Roncal, Idiazábal, queso fresco de Murcia, Tetilla, Arzúa Ulloa, Cabrales y Mahón.

