Cada vez que Jennifer Lawrence (Kentucky, Estados Unidos, 35 años) aparece por la gran pantalla, ladra más fuerte. Como ya hizo en Madre (2018) junto a Javier Bardem, la ganadora de un premio Oscar vuelve a sacar de sus entrañas una interpretación de lo más visceral y animal. Lo cierto es que es imposible apartar la mirada de simplemente el tráiler de su nueva película, Mátate Amor, en la que una pareja en un contexto de lo más ideal y romántico se vuelve una jauría de lobos al su personaje sufrir una depresión postparto. Por lo que imagínate lo que debe ser ver el nuevo filme de la directora Lynne Ramsay, quien también cuenta con el adorado Robert Pattinson para hacer del descolocado y no del todo capacitado marido. Una salvajada. Una locura. ¿Y quién mejor para interpretarlo que una que acaba de ser madre de dos?
La historia ronda al personaje de Grace (Lawrence), una madre primeriza cuyo cuento de hadas se ve ahogado al verse sola ante el abismo de la maternidad. Este viaje febril que retrata la despiadada rutina doméstica, está basada en la adaptación de la novela de Ariana Harwicz, tuvo su estreno mundial en el Festival de Cannes y se estrena el 14 de noviembre en cines españoles.
Tras su trabajo en Tenemos que hablar de Kevin (2011), la directora británica vuelve a situar a la mujer en el centro de una catarsis emocional, donde la violencia, el deseo y la incomprensión desatan en surrealismo. En el reparto también figuran LaKeith Stanfield, Nick Nolte y Sissy Spacek. Producida por Black Label Media, Excellent Cadaver y Sikelia Productions y tiene una duración aproximada de 119 minutos.
Jennifer Lawrence abordó su papel en Mátate Amor, apoyándose tanto en su experiencia personal como madre de dos hijos como en un intenso entrenamiento actoral. Trabajó estrechamente con la directora Lynne Ramsay y con expertos en salud mental, estudiando los síntomas y comportamientos de mujeres que atraviesan esta etapa. Además, la actriz practicó ejercicios físicos y de expresión corporal que le permitieron transmitir el desgaste físico y la tensión emocional de la maternidad, incorporando gestos, movimientos y microexpresiones que reflejan la vulnerabilidad, la frustración y la intensidad de su personaje.
Eso sí, la actriz ha dejado claro en numerosas entrevistas e intervenciones mediáticas que ella «ama ser madre y siempre ha sido su sueño» y que su experiencia personal, junto a su marido Cooke Maroney, está siendo lo más gratificante de su vida. Además, hay que nombrar el buen rollo que se trae con su compañero de rodaje, Robert Pattinson, con quien ha admitido que ha forjado un lazo amistoso muy sólido y con el que «no para de reírse». Solo hace falta ver el polígrafo que han hecho para Vanity Fair, donde se palpa la química entre los dos padres primerizos -Pattinson ha sido padre junto a Suki Waterhouse- que interpretan esta historia sacada de una auténtica pesadilla que comienza en un campo lleno de flores y neveras con imanes. ¿Te atreves?
Una carrera para caerse muerta
Jennifer Lawrence se podría decir que fue «la actriz» de la década entre 2010 hasta 2020. Su rostro -acompañado cada vez por un pelo distinto- aparecía en todas las portadas que se pronosticaban como éxitos. Sin lugar a dudas, se trata de una de las actrices más destacadas de su generación, ya que ha demostrado lo que vale su arte de interpretación en todo tipo de géneros, formas y tramas.
Su debut cinematográfico llegó con Garden Party (2008), pero fue su papel en Winter’s Bone (2010) el que la catapultó a la fama y le valió su primera nominación al Óscar como Mejor Actriz. Poco después consolidó su estatus de estrella al interpretar al icono con un arco, una flecha y mucho carácter, Katniss Everdeen en la exitosa saga Los Juegos del Hambre (2012–2015), basada en las novelas de Suzanne Collins. También se incorporó al universo de los superhéroes como la mutante Mística en la saga X-Men (First Class, Days of Future Past, Apocalypse y Dark Phoenix). Sin embargo, su talento dio rienda suelta a partir de participar en la «tragicomedia»de David O. Russell, El lado bueno de las cosas (2012), por la que ganó el Óscar a Mejor Actriz, además de un Globo de Oro y un BAFTA.
A lo largo de la década, Lawrence continuó acumulando proyectos destacados y nominaciones, protagonizando American Hustle (2013) -por la que obtuvo otro Globo de Oro y una nominación al Óscar a Mejor Actriz de Reparto- y Joy (2015), que le valió su cuarta nominación al Óscar. Su filmografía también incluye títulos como Passengers (2016), Madre (2017) de Darren Aronofsky, Gorrión Rojo (2018), No mires hacia arriba (2021) y más recientemente Causeway (2022) y la comedia Sin Malos Rollos (2023).
Ganadora de múltiples premios, entre ellos un Óscar, tres Globos de Oro y un BAFTA, Jennifer Lawrence se mantiene como una de las intérpretes más influyentes, carismáticas y rentables del cine contemporáneo, cuyo patrimonio asciende a nada menos de 160 millones de dólares.

