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De Nike a Kendrick Lamar: las claves para conocer a Martine Rose, la nueva directora creativa de Balenciaga

De vestir a grandes estrellas del espectáculo a pasear, por segunda vez, por la pasarela creativa de Balenciaga. Esto es todo lo que no sabías de Martine Rose, la primera mujer en ponerse al frente de la dirección creativa de la maison francesa.

Martine Rose. (Foto de Paul Cunningham/Corbis vía Getty Images)

Una de las firmas más vanguardistas de la industria de la moda da la bienvenida a su nueva directora creativa, Martine Rose (45 años, Croydon, Reino Unido). Nos referimos a la institución que revolucionó las siluetas femeninas a través de volúmenes escultóricos, patrones innovadores y una técnica de confección extraordinaria. En efecto, hablamos de Balenciaga, que el próximo 16 de noviembre dejará de estar huérfana para recibir a una nativa de la estética urbana y experimental.

El nombramiento llega apenas 24 horas después de anunciarse la salida de Pierpaolo Piccioli y supone un hito en los 109 años de historia de la casa francesa: Rose será la primera mujer en ocupar el puesto de directora creativa. Con su llegada, el grupo Kering apuesta por una diseñadora que conoce bien la casa y cuya identidad estética encaja con los códigos de lujo y ambición de Balenciaga.

La primera directora creativa de Balenciaga

Nacida en Croydon, al sur de Londres, en una familia de raíces jamaicanas, Rose encontró desde joven inspiración en la música y las culturas urbanas británicas, especialmente en las escenas rave y reggae de los años noventa. Tras graduarse en la Universidad de Middlesex en 2002, dio sus primeros pasos en la industria junto a la diseñadora Tamara Rothstein, con quien fundó la marca LMNOP en 2003. Cuatro años después, decidió emprender su propio camino y lanzó su firma homónima de moda masculina con un préstamo de 1.500 libras -algo menos de 1.800 euros- de The Prince’s Trust.

Su propuesta comenzó a llamar la atención por una forma muy particular de entender la moda masculina. Frente a las siluetas ajustadas y la sastrería convencional que dominaban el mercado, Rose apostó por volúmenes oversize, hombros marcados, proporciones poco habituales y referencias a la cultura futbolística y las subculturas británicas. Su trabajo también juega con los límites entre lo masculino y lo femenino, lo cotidiano y lo extravagante, y ha convertido su firma en una de las más singulares del panorama internacional. En 2023 recibió el premio a la Mejor Diseñadora Británica de Moda Masculina en los Fashion Awards, organizados por el British Fashion Council.

Un nombre que viste el mundo del espectáculo

Su nombre también ha ganado popularidad gracias a sus colaboraciones con grandes artistas y marcas. Rihanna y Drake se encuentran entre quienes han vestido sus diseños, mientras que Kendrick Lamar ha sido uno de sus seguidores más visibles: el rapero lució una cazadora de cuero con la palabra Gloria bordada durante su actuación en el descanso de la Super Bowl. En el terreno comercial, sus colaboraciones con Nike han contribuido a ampliar su reconocimiento, especialmente las Shox MR4, un híbrido entre zapatilla deportiva y mule que se convirtió en uno de sus diseños más reconocibles.

Sus segundos pasos en Balenciaga

Pero su relación con Balenciaga no empieza ahora. En 2015, Demna recurrió a Rose para que le ayudara a preparar el primer desfile masculino de la casa. La diseñadora trabajó como consultora de moda masculina hasta 2018 y participó en la construcción de una estética que acabaría definiendo buena parte de aquella etapa. De hecho, el propio Demna le atribuyó la creación de uno de los rasgos más reconocibles de su propuesta: las americanas de hombros exagerados y silueta cuadrada, un recurso que Rose ya exploraba en sus propias colecciones.

Una nueva etapa más urbana

Su fichaje supone, por tanto, algo más que un cambio de nombres en la dirección creativa. Después de la salida de Demna en julio de 2025 para incorporarse a Gucci y del breve paso de Pierpaolo Piccioli por el puesto, Balenciaga vuelve a apostar por una diseñadora vinculada a su universo más urbano y experimental. La elección también llega en un momento en el que Kering busca reforzar el atractivo comercial de la marca, especialmente en categorías como la moda masculina, que han presentado dificultades en los últimos resultados.

A partir del 16 de noviembre, Rose tendrá el reto de trasladar su particular visión a una de las casas más reconocidas del lujo internacional. Una trayectoria construida desde una marca independiente, con una identidad muy ligada a la cultura de la calle, que ahora da el salto a una de las grandes instituciones de la moda. Y lo hace, además, convirtiéndose en la primera mujer que dirige creativamente Balenciaga.

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