Cox ha nombrado a Patxi Sáez nuevo consejero delegado (CEO) en sustitución de Nacho Moreno, en el marco de una reorganización de su estructura directiva y de negocio aprobada por el consejo de administración. Sáez asumirá la responsabilidad ejecutiva integral del grupo con el objetivo de liderar su próxima etapa de crecimiento, reforzar la gestión operativa y mejorar la ejecución de sus negocios de inversión, construcción y servicios. Entre sus prioridades también figuran la disciplina financiera y el crecimiento rentable.
La trayectoria de Patxi Sáez
El nuevo CEO cuenta con más de 25 años de experiencia internacional en los sectores de la energía y las infraestructuras. Antes de incorporarse a Cox, ocupó la vicepresidencia sénior de ejecución técnica y de proyectos y la dirección técnica de ACWA Power. También fue presidente y consejero delegado de Al Toukhi, en Arabia Saudí, y desempeñó diferentes puestos directivos en Isolux Corsán, Técnicas Reunidas y Mitsubishi Power.
Por su parte, Nacho Moreno dejará la dirección ejecutiva para ponerse al frente de Riquelme Capital, desde donde impulsará proyectos e inversiones de Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de Cox. No obstante, mantendrá su vinculación con el grupo como consejero dominical en representación del presidente y participará en la orientación y estructuración de operaciones corporativas. La reorganización también afecta al área financiera: José Olivé dejará la Dirección General Financiera para convertirse en asesor del presidente, a quien reportará directamente, y colaborar en el diseño y ejecución de operaciones corporativas y en el nuevo plan estratégico.
Tres divisiones con Latinoamérica como eje
En paralelo, Cox dividirá su actividad en tres grandes verticales para concentrar sus recursos en México y el resto de América Latina. Cox México agrupará los negocios del grupo en el país, convertido en su principal mercado estratégico tras la adquisición de Iberdrola México. Se encargará de gestionar los activos de generación y comercialización de electricidad y de desarrollar nuevas inversiones en infraestructuras energéticas e hídricas.
La segunda división será Cox Latam, con sede en Panamá, que asumirá el desarrollo, la inversión y la gestión de infraestructuras de agua y energía en el resto de América Latina, con especial atención a mercados como Chile, Brasil, Ecuador, Perú, Colombia y Centroamérica. Por su parte, Service Co, con sede principal en Sevilla, concentrará las actividades de ingeniería, aprovisionamiento y construcción (EPC), así como la operación y mantenimiento de infraestructuras, tanto para el propio grupo como para terceros. España seguirá siendo el centro de dirección corporativa global, desde donde se definirán la estrategia y las políticas del conjunto de la compañía.
Desinversiones y resultados
Esta nueva estructura irá acompañada de una política de rotación y venta de activos no estratégicos, entre ellos determinados negocios en África, para reasignar capital hacia las oportunidades de inversión en América Latina. La compañía prevé presentar en los próximos meses una nueva propuesta estratégica.
En cuanto a los resultados y operaciones recientes, Cox ha completado la adquisición de Iberdrola México y ha reforzado su financiación internacional con una emisión de bonos de 2.000 millones de dólares y otra de capital híbrido de 800 millones, que recibieron conjuntamente órdenes de inversores institucionales por unos 11.000 millones de dólares.

