En concreto, el informe revela que el 81% de la pérdida desconocida está directamente relacionada con los hurtos (los hurtos externos suponen el 63% del total y un 18% corresponden al interno), mientras que los errores administrativos representan un 13% y el 6% lo ocasiona el fraude de proveedores.
Los hurtos de productos son una conducta delictiva a la que se enfrentan a diario desde los pequeños comercios hasta las grandes superficies de distribución. Estas pérdidas económicas directas tienen un gran impacto sobre la rentabilidad y competitividad de las empresas, ya que les resta capacidad de inversión y de generación de empleo.
Además, según reconocen más de la mitad de las empresas encuestadas (54%) los hurtos externos se han incrementado en el último año.
En comparación con los últimos años, la pérdida desconocida repunta y se sitúa en el más elevado. Tras representar el 0,9% de la facturación en 2022 y reducirse hasta el 0,74% en 2023, este año vuelve a situarse en los máximos históricos registrados esta década: en el 1,1% de la facturación.
El informe muestra que uno de los puntos más críticos donde el hurto se dispara son las cajas de autopago. Dos de cada tres de los ‘retailers’ (67%) afirma que el hurto aumenta en las cajas de autopago en comparación con las atendidas por cajeros. Además, un 46% afirma invertir recursos adicionales para prevenir el hurto en estas zonas.
Por otro lado, el barómetro confirma que casi la mitad de los hurtos (48%) son realizados por autores multirreincidentes, es decir, que realizan tres hurtos o más al año en los establecimientos.
Por edades, los menores de 30 años son los autores más frecuentes al protagonizar el 52% de los hurtos (un 39% corresponde al grupo de 18 a 30 años y un 13% a los menores de edad), mientras que los adultos entre los 31 y los 50 años copan el 32% de los casos y los mayores de 50 concentran el 15%.
A este escenario se suma un aumento de la agresividad en los establecimientos. El 79% de los ‘retailers’ denuncia que la agresividad verbal o física de los infractores hacia el personal de tienda se ha incrementado y además un 78% advierte que cada vez es más difícil encontrar personal de seguridad, en gran medida, por esta escalada de la agresividad.
Además, el 46% de los hurtos son acometidos por bandas organizadas que operan con fines lucrativos y suponen un gran problema para la seguridad de los establecimientos. Según los especialistas en hurtos de Checkpoint Systems, estos criminales detectan las oportunidades de hacer negocio y hurtan diferentes productos de alto valor para posteriormente revenderlos en mercados paralelos.
VINOS, LICORES, LONCHEADOS IBÉRICOS, LO MÁS HURTADO EN ALIMENTACIÓN
Por otro lado, el informe revela cuáles son los artículos más cotizados por los ladrones. Así, los vinos y licores son los productos que más hurtos sufren, dominando la categoría de alimentación y bebidas, en la que también destacan los loncheados ibéricos y los chocolates en la segunda y tercera posición, respectivamente, seguido de conservas y los aceites, cuyo hurto ha disminuido después de dos años liderando el ranking entre los ladrones por su incremento de precio en los supermercados.
Respecto a la categoría de cuidado personal y belleza resaltan las cuchillas de afeitar como el ‘producto estrella’, seguido por los productos de cuidado corporal y, en tercer lugar, el maquillaje. Las fragancias y los protectores solares, clásicos entre los más hurtados, se caen del pódium de los más hurtados.
En el caso de los ‘retailers’ de productos de tecnología, los cascos son los productos de electrónica que más les hurtan, seguido por los accesorios para móviles, seguidos de los videojuegos. Irrumpe con fuerza el hurto de cargadores y de smartwatches, dos nuevas ‘víctimas’ que cobran interés entre los profesionales del hurto.
Por su parte, los hurtos en el sector del bricolaje están encabezados por herramientas manuales y eléctricas como taladros, seguido por las pilas y las baterías y las bombillas. En hogar, decoración y menaje, los ambientadores y velas perfumadas, encabezan el listado, seguidos de los cubiertos y los platos.
Mientras que en el sector de la moda las camisetas y camisas constituyen el género más vulnerable, junto al calzado, que es el segundo artículo más hurtado y donde también figuran la ropa interior y la lencería, además de los abrigos y las gafas de sol.
Entre las novedades de esta edición destaca la entrada con fuerza del hurto de productos para mascotas, en especial de la alimentación húmeda, que ha tenido un auge en el último año impulsado por el crecimiento de hogares españoles con mascotas. Destaca también el hurto de productos antiparasitarios, alimentación seca y productos de higiene.

