En concreto, los vehículos comenzaron a circular en pruebas por la capital en octubre, con la supervisión de un operador de seguridad a bordo.
«Participar en el proyecto permitirá a Mutua Madrileña conocer de primera mano cómo funcionan este tipo de flotas y cómo evoluciona el riesgo en condiciones reales. Los datos obtenidos servirán para estudiar qué modelos de aseguramiento pueden adaptarse mejor a los vehículos autónomos», ha detallado la firma.
En este sentido, la compañía ha remarcado que la conducción autónoma obligará al seguro de ‘Autos’ a evolucionar a medida que aumente el nivel de automatización. Así, ha argumentado que mientras siga existiendo responsabilidad del conductor, las coberturas tradicionales convivirán con nuevos riesgos vinculados al software, la conectividad, los sistemas de conducción y otros componentes tecnológicos.
«El principal valor de este piloto es que nos permitirá obtener experiencia real para entender mejor cómo evoluciona el riesgo y qué modelos de aseguramiento serán los más adecuados para la movilidad autónoma», ha señalado el subdirector general del Negocio Asegurador de Mutua Madrileña, Jesús del Río.
Al mismo tiempo, la aseguradora ya atisba un cambio en las responsabilidades. De este modo, en el caso de los robotaxis y las flotas autónomas el propietario o el operador de la flota tenderá a ser el asegurado, mientras que el fabricante, el proveedor del sistema de conducción o la plataforma podrán asumir responsabilidades en función del origen del siniestro.

