La decisión responde a la necesidad de atender de forma personalizada a empresas que, por su tamaño y estado de madurez, tienen necesidades y prioridades completamente diferentes, según ha informado este martes la compañía.
Con este lanzamiento, Afianza da un paso decisivo hacia una de sus principales ambiciones: convertirse en la firma de referencia para todo tipo de empresas con independencia de su tamaño o del sector al que pertenezca.
Para ello, Afianza ha optado por especializarse, lanzando dos marcas, cada una con su propia propuesta de valor y una gama de servicios adaptada a las necesidades de cada tipo de empresa.
Por su parte, la marca Afianza se centrará en empresas más estructuradas, con un alto nivel de madurez y complejidad. Para este tipo de empresas, aportará el conocimiento experto y la profundidad técnica de las grandes firmas, pero sin renunciar a un trato cercano y proactivo y siempre de la mano de equipos sénior.
Por otro lado, Afianza Avant nace para atender las necesidades de las pymes consolidadas y en proceso de crecimiento.
Además de los servicios tradicionales de fiscal, contable o laboral, Afianza Avant ofrecerá todo tipo se servicios legales y financieros, así como otros servicios orientados a ayudar a las empresas a seguir creciendo y acceder a nuevos mercados como la transformación digital, el marketing, las subvenciones o la internalización.
Asimismo, cada marca contará con una web propia, adaptada a las características de su público. La de Afianza Avant estará orientada a empresarios que gestionan directamente su negocio y la de Afianza se dirigirá a empresas con equipos internos especializados.
«Queremos ser la firma de referencia para todo tipo de empresa, y eso exige partir de una convicción: empresas diferentes exigen propuestas diferentes. Por eso, nos presentamos al mercado con dos propuestas de valor y con dos marcas», ha declarado el presidente y fundador de Afianza, José Luis Cogolludo.

