El grave accidente ferroviario ocurrido este miércoles, 28 de octubre, en las inmediaciones de Urda (Toledo) ha dejado al menos 68 fallecidos, según la última actualización recogida a las 15:40 horas. El choque ha involucrado a un tren AVE de Renfe que cubría el trayecto entre Madrid y Sevilla y a un convoy de Iryo que se encontraba detenido. El impacto ha provocado el descarrilamiento de dos vagones de la parte trasera del Iryo, que han caído por un terraplén junto a la vía.
El balance de víctimas ha aumentado a lo largo de la jornada, a medida que los equipos de emergencia han avanzado en las labores de rescate. En la actualización difundida a las 14:00 horas, el Gobierno de Castilla-La Mancha había comunicado 64 fallecidos y 58 personas hospitalizadas. De estas últimas, 15 se encontraban en estado grave y otras 43 estaban clasificadas en un nivel intermedio de atención. Además, alrededor de 50 personas con heridas de menor gravedad habían sido trasladadas a pabellones habilitados para atender a los afectados.
A las 15:31 horas, el presidente regional, Emiliano García-Page, había informado de un nuevo fallecimiento y advertido de que podían producirse más muertes. Minutos después, la información publicada situaba el balance en 68 víctimas mortales. La cifra sigue pendiente de confirmación definitiva mientras continúan las actuaciones en la zona del siniestro.
Cómo ha ocurrido el accidente ferroviario en Urda
La colisión se ha producido en torno a las 8:48 horas, según el comunicado difundido por Iryo, aunque las primeras informaciones situaron el suceso alrededor de las 8:54. El tren Iryo 6076 había salido de Madrid-Puerta de Atocha a las 7:54 con destino Sevilla. Según la compañía, viajaban a bordo 147 pasajeros, tres tripulantes, un barista y un maquinista, un total de 152 personas.
Por detrás circulaba el AVE 2080 de Renfe, también con destino Sevilla y con 397 pasajeros. El tren ha alcanzado por detrás al Iryo, que estaba detenido a la altura del punto kilométrico 118, cerca de la estación de Urda. La colisión ha provocado que los dos últimos vagones del tren de Iryo descarrilaran y cayeran por el terraplén.
Las causas exactas del accidente todavía no se han determinado. Las primeras explicaciones ofrecidas por el Ministerio de Transportes apuntan a una incidencia en el sistema de señalización y seguridad LZB, aunque las autoridades han insistido en que será necesario analizar los datos técnicos y las comunicaciones previas al choque antes de establecer responsabilidades.
Óscar Puente ha confirmado un fallo en el sistema LZB
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha explicado que se produjo una incidencia informática en el sistema de seguridad LZB. Según su explicación, cuando ocurre un fallo de este tipo, los trenes quedan detenidos y corresponde al centro de control decidir si pueden reanudar la marcha.
Puente ha señalado que el AVE retomó la circulación y avanzó durante aproximadamente 15 minutos antes de alcanzar al Iryo, que permanecía detenido en la vía. El ministro ha calificado de «inexplicable» que se autorizara la reanudación de la marcha del AVE en esas circunstancias, al existir otro tren parado en el mismo tramo.
El responsable de Transportes ha evitado atribuir formalmente la responsabilidad a una persona concreta y ha pedido esperar al resultado de la investigación. También ha explicado que los técnicos han utilizado un sistema conocido como «moviola» para reconstruir buena parte de los movimientos de los trenes y de las conversaciones previas al accidente. A las 15:23 horas, sin embargo, todavía no había confirmado si se había transmitido alguna instrucción al maquinista del Iryo.
En otra intervención, Puente ha descrito el siniestro como un «accidente por alcance» y ha reconocido que se trata de un suceso difícil de explicar. Preguntado por una posible dimisión, ha descartado dejar el cargo y ha asegurado que su objetivo es esclarecer lo ocurrido. También ha indicado que una caída del sistema informático puede producirse, aunque ha reconocido que no es una situación normal.
Por el momento, no se ha establecido una causa definitiva ni se han determinado responsabilidades. La investigación deberá aclarar qué ocurrió con la señalización, qué instrucciones se dieron desde el centro de control y por qué el AVE llegó hasta el tren que estaba detenido.
Pedro Sánchez ha prometido esclarecer lo ocurrido y reforzar la seguridad
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha desplazado a Urda para respaldar a los equipos de emergencia y mostrar su apoyo a las víctimas y sus familiares. Tras visitar la zona, ha comparecido ante los medios y ha asegurado que la prioridad del Ejecutivo es atender a los afectados y aclarar las circunstancias de la tragedia.
Sánchez ha afirmado que, si se demuestra que ha habido negligencias, se conocerán, y que, si se detectan fallos en el sistema, se responderá con contundencia. También ha prometido reforzar la seguridad para recuperar la confianza en la alta velocidad ferroviaria y ha destacado la coordinación entre las administraciones que participan en la respuesta al accidente.
El presidente ha expresado que el país está de luto y ha señalado que no resulta asumible que se hayan producido dos accidentes ferroviarios graves en un periodo tan breve. No obstante, ha desvinculado el siniestro de Urda del ocurrido anteriormente en Adamuz y ha defendido que las causas de cada accidente deben esclarecerse a partir de sus propias investigaciones.
Los servicios de emergencia han desplegado un amplio dispositivo
Desde primeras horas de la mañana, bomberos, sanitarios, Guardia Civil, Protección Civil y otros equipos de emergencia han trabajado en el lugar del accidente. La prioridad ha sido rescatar a las personas atrapadas, atender a los heridos y trasladarlos a los centros sanitarios, mientras los efectivos especializados han intervenido en los vagones dañados.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha desplegado cerca de un centenar de efectivos, con capacidades de búsqueda y rescate, equipos caninos, herramientas de excarcelación y recursos sanitarios y de apoyo psicológico. La Guardia Civil ha movilizado unidades de distintas provincias, además de equipos especializados, drones y personal de Policía Judicial y Criminalística.
La Comunidad de Madrid ha enviado ocho dotaciones de bomberos y recursos del SUMMA 112. También ha activado profesionales forenses y psicólogos para colaborar en la identificación de las víctimas y ofrecer asistencia a los familiares. Andalucía ha movilizado ambulancias de soporte vital avanzado y un vehículo logístico, mientras que otras administraciones han ofrecido recursos para reforzar el operativo.
La Junta de Castilla-La Mancha activó el Plan Territorial de Emergencia y habilitó espacios para atender a las personas afectadas. El dispositivo sanitario ha distribuido a los heridos entre varios hospitales, entre ellos los de Toledo, Alcázar de San Juan y Ciudad Real, además de otros centros que han recibido pacientes.
Se han habilitado recursos para atender a las familias y facilitar las identificaciones
La magnitud del accidente ha obligado a activar los protocolos previstos para sucesos con múltiples víctimas. La Guardia Civil ha habilitado puntos de recogida de muestras de ADN para familiares de primer grado en Madrid, Sevilla, Córdoba y Toledo, con el objetivo de facilitar la identificación de las personas fallecidas o desaparecidas.
Renfe, por su parte, ha activado el plan de asistencia a víctimas y familiares y ha habilitado el teléfono 900 10 10 20 para atender consultas relacionadas con el accidente. También se han establecido puntos de atención en las estaciones de Madrid-Atocha, Sevilla-Santa Justa y Córdoba-Julio Anguita.
En el ámbito judicial, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha activado el protocolo nacional de actuación médico-forense y de Policía Científica para catástrofes con víctimas múltiples. La investigación corresponde al juzgado de instrucción número 2 de Orgaz, con apoyo de otros órganos judiciales y equipos especializados para agilizar las diligencias, las identificaciones y las actuaciones necesarias.
Durante la mañana, las autoridades también han realizado llamamientos a la donación de sangre ante las posibles necesidades asistenciales. La respuesta ciudadana ha sido numerosa y, según la información difundida a las 14:14 horas, el Hospital Universitario de Toledo había dejado de admitir nuevas donaciones debido a la afluencia registrada. Las necesidades y los puntos disponibles pueden variar conforme evolucione la emergencia.
La circulación entre Madrid y Andalucía continúa afectada
El accidente ha interrumpido la circulación ferroviaria entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía. Iryo ha activado sus protocolos de emergencia y ha comunicado la cancelación de los trenes con salida desde Madrid-Puerta de Atocha hacia el corredor sur. Renfe también ha habilitado opciones de cambio y anulación de billetes para los viajeros afectados por la interrupción del servicio.
La tragedia ha provocado además cambios en la agenda institucional y deportiva. El rey Felipe VI ha cancelado parte de sus compromisos previstos y ha regresado a Madrid tras encontrarse en Bétera, donde asistía a unas maniobras militares. García-Page también ha suspendido su agenda para seguir la emergencia sobre el terreno.
La Real Federación Española de Fútbol ha anunciado la suspensión de los 24 partidos de la primera eliminatoria de la Copa del Rey que estaban previstos para este miércoles. La decisión se ha adoptado como muestra de respeto y solidaridad con las víctimas del accidente y sus familias.
La investigación deberá aclarar las circunstancias del choque
A esta hora, los equipos de emergencia continúan con las actuaciones derivadas del accidente y las autoridades trabajan para actualizar la información sobre las víctimas. La investigación tendrá que reconstruir la secuencia de movimientos de los dos trenes, examinar el fallo comunicado en el sistema LZB y determinar qué instrucciones se transmitieron antes de la colisión.
Las explicaciones ofrecidas hasta ahora permiten situar el accidente en el contexto de una incidencia en la señalización y de la reanudación de la marcha del AVE, pero no bastan para establecer de forma definitiva qué provocó el choque. La revisión de los registros técnicos y de las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control será clave para conocer cómo se produjo la colisión y si se incumplió algún protocolo.
La información continúa actualizándose a medida que las autoridades comunican nuevos datos sobre las víctimas, la atención a los heridos y la investigación del accidente ferroviario de Urda.

