Este impulso del sector responde a la diversificación de la cadena de suministro, el comercio electrónico y la demanda de tecnología impulsada por la inteligencia artificial, a medida que las aerolíneas adaptan sus redes de rutas a los cambios en las rutas comerciales y gestionan las perturbaciones geopolíticas.
Así, los factores mencionados respaldan un crecimiento del tráfico de carga aérea del 3,5% anual durante las próximas dos décadas, superando el crecimiento económico y comercial a largo plazo. Asia liderará este impulso y representarán aproximadamente el 60% del mercado global.
En cuanto a los cargueros nuevos, alrededor del 55% irá destinado a aumentar la capacidad y aproximadamente el 45% reemplazará a aviones más antiguos y menos eficientes. Dos tercios de las entregas, además, serán aviones de pasajeros convertidos y el resto serán aviones de carga de nueva producción.
El tráfico mundial de carga aérea alcanzó un nuevo récord anual en 2025 tras anotarse una subida de casi el 5% interanual frente al año anterior, a pesar de la volatilidad comercial y las perturbaciones geopolíticas.
«A medida que cambian los patrones del comercio mundial y crece la demanda de bienes de alto valor y con plazos de entrega ajustados, los aviones de carga especializados seguirán siendo esenciales para el comercio global», ha valorado el vicepresidente de Marketing Comercial de Boeing, Darren Hulst.

