Se trata del primer encuentro de este tipo convocado por Bruselas, que estará presidido por los comisarios de Energía, Dan Jorgensen, y de Defensa, Andrius Kubilius, y en el que también participarán fabricantes de combustibles, empresas de ingeniería y asociaciones industriales, según ha informado este martes el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
La iniciativa responde a la preocupación por garantizar el abastecimiento de estos productos en un contexto geopolítico «volátil», en el que la Comisión considera necesario preservar la capacidad de las instalaciones europeas, mantener reservas suficientes y diversificar las importaciones para hacer frente a posibles problemas de suministro.
En este sentido, Bruselas ha destacado el carácter «estratégico» del sector, cuyas instalaciones suministran actualmente alrededor del 70% del combustible para aviones y el 85% del diésel que se consume en Europa, por lo que ha defendido la importancia de asegurar el acceso a estos productos y disponer de infraestructuras de almacenamiento y distribución capaces de responder a eventuales interrupciones.
«Garantizar un acceso fiable a combustibles de interés militar, así como una infraestructura de almacenamiento y distribución resiliente, e integrar las necesidades de defensa en la futura legislación de seguridad energética de la UE y en las estrategias de combustibles sostenibles, son elementos cruciales de los esfuerzos de la UE para reforzar la preparación para la defensa», subraya el Ejecutivo comunitario.

