Por geografías, la aceptación de esta cobertura varía de forma notable de un territorio a otro. En este sentido, Cádiz se consolida como la provincia con mayor presencia, donde un 75,6% de los gaditanos tiene su sepelio asegurado. Por detrás se posicionan Ávila (72,6%), Ciudad Real (72%) y Badajoz (70,2%).
En el extremo opuesto se encuentran Teruel (20%), Soria (20,3%) y Baleares (21%) como las provincias donde el seguro de decesos está menos implantado. A pesar de registrar los menor índices, la protección alcanza a uno de cada cinco habitantes de estas zonas.
El estudio refleja una «huella sólida» tanto en las grandes ciudades como en los núcleos rurales. Así, la implantación del producto se mantiene en niveles significativos independientemente del tamaño del municipio, oscilando de forma constante entre el 37% y el 44% de la población.
En el caso de este tipo de seguros, las pólizas suelen cubrir a varias generaciones de una misma familia. Esto explica por qué las tasas de cobertura son altas en todas las cohortes de edad.
«Si bien es cierto que las personas de más de 50 años son las que presentan ratios más elevadas (próximas al 50% o superiores), entre los jóvenes es habitual ver índices de cobertura igualmente significativos», atestigua el informe. En cifras, la cobertura oscila entre el 30% y el 40% entre la población menor de 35 años.
En paralelo, por tipo de hogar, el estudio destaca que las tasas más altas de aseguramiento se dan en hogares donde vive una pareja sin hijos menores y al menos uno de los miembros tiene más de 65 años (56,7%), aunque también toma mayor presencia entre aquellos en los que reside una persona mayor sola (52,4%). Por el contrario, los hogares donde está menos presente son aquellos formados por una persona que vive sola y que tiene menos de 30 años.
DOS DE CADA TRES DEFUNCIONES EN 2025
En cuanto al servicio del seguro de decesos, la función principal de este es hacerse cargo del sepelio del asegurado. No obstante, en muchas aseguradoras incluyen en sus pólizas protecciones complementarias como, entre otras, el apoyo psicológico, el asesoramiento legal o, incluso, la gestión del fin de la vida digital.
El pasado año, las aseguradoras de decesos se hicieron cargo de casi 294.000 inhumaciones. O lo que es lo mismo, dos de cada tres (un 65,4%) de las defunciones ocurridas en España estuvieron cubiertas por este seguro.

