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María Reus, incluida en la lista Forbes Best Content Creators 2026: «Tener una comunidad tan grande no me convierte en actriz»

La creadora de contenido reflexiona sobre las dificultades de consolidar una carrera en las redes sociales, las expectativas de su audiencia y los desafíos de explorar nuevos caminos profesionales.

Fotografía: Valero Rioja.

Conseguir que millones de personas se interesen por lo que haces no significa necesariamente que vayan a acompañarte en todo lo que venga después. Y quizá ahí resida uno de los grandes desafíos de quienes han construido su carrera en las redes sociales: encontrar la manera de evolucionar sin quedar atrapados en aquello que les hizo conocidos. María Reus Huang, de 27 años, ha hecho de la naturalidad y el humor sus principales señas de identidad, reuniendo a 7,6 millones de seguidores entre Instagram, TikTok y YouTube. Incluida en la lista Forbes Best Content Creators 2026, acaba de publicar su primera novela y no descarta abrirse camino en el mundo de la interpretación. Nuevos retos para una joven que, pese a contar con una comunidad millonaria, tiene claro que la popularidad no sustituye al esfuerzo ni a la preparación.

Forbes España la ha incluido entre los Best Content Creators de 2026. En una industria en la que las tendencias cambian constantemente y la popularidad puede ser muy efímera, ¿qué cree que resulta más difícil: llegar a millones de personas o conseguir que sigan interesadas en lo que hace?

Creo que llegar a millones de personas es más sencillo, porque a veces basta con crear un vídeo viral o contar una historia interesante para alcanzar a muchísima gente. Sin embargo, lo verdaderamente difícil, y también lo más bonito de esta profesión, es conseguir que esas personas se queden. Vivimos en una época en la que consumimos contenido muy rápido, sin prestar demasiada atención a los detalles. Por eso, creo que el mayor reto es construir una comunidad que conecte de verdad contigo, con tus valores y con tu forma de ver la vida. Que no solo les interesen tus anécdotas graciosas, sino también la persona que hay detrás de la pantalla. Para mí, ese vínculo es lo más valioso de mi trabajo.

Acaba de publicar su primera novela, Te recojo a las seis, en la que aborda las rupturas sentimentales y los nuevos comienzos. ¿Cuánto hay de sus propias experiencias en esta historia y qué le ha resultado más difícil a la hora de escribirla?

Cuando me ofrecieron la oportunidad de escribir mi primera novela, estaba atravesando una ruptura sentimental muy dura y compleja. Por eso, Te recojo a las seis se convirtió en mi refugio. La historia parte de una experiencia personal real, pero todo lo que viene después es ficción. A través de Anastasia, la protagonista, cuento cómo una persona puede recoger los pedacitos de su corazón y reconstruirse, siendo más fuerte y valiente que nunca.

Lo más bonito es que, mientras escribía sobre cómo Anastasia volvía a encontrarse a sí misma, había una parte de mí que también estaba sanando. Creo que lo más difícil fue escribir desde un momento de tanta vulnerabilidad, pero precisamente eso es lo que hace que este proyecto sea tan especial para mí. Mi mayor ilusión es que quienes lean esta novela se sientan acompañados, comprendidos y, sobre todo, que recuerden lo mucho que valen y que siempre se puede volver a empezar.

También ha hablado de su interés por la interpretación. ¿Le preocupa que el éxito que ha alcanzado como creadora de contenido termine condicionando la manera en la que se valore su trabajo en otros ámbitos?

Siempre habrá personas que nos juzguen por lo que hacemos o por el camino que hemos recorrido, pero creo que lo importante es no dejar que esas opiniones condicionen nuestros sueños. Las cosas se demuestran con hechos y esfuerzo. Soy consciente de que tener una comunidad tan grande no me convierte en actriz y de que la interpretación es una profesión que requiere muchísima preparación. Por eso, si algún día tengo la oportunidad de trabajar como actriz, pienso darlo todo y aprender de quienes me rodeen, porque respeto profundamente esta profesión.

Una parte importante de su popularidad nace de compartir situaciones cotidianas y momentos personales. ¿Ha cambiado con el tiempo su manera de decidir qué muestra y qué prefiere reservarse?

Me considero una persona bastante transparente en redes sociales. Me gusta compartir tanto mis momentos felices y mis anécdotas divertidas como aquellos en los que me siento más vulnerable. Sin embargo, hay algo que he mantenido desde mis inicios: cuando estoy atravesando una situación especialmente difícil y todavía no soy capaz de ver el lado positivo de las cosas, prefiero vivirla en la intimidad y darme tiempo para procesarla. Al fin y al cabo, las redes también son plataformas de entretenimiento y, aunque mi objetivo es mostrar la realidad de la vida, con sus altos y sus bajos, siempre intento transmitir un mensaje de esperanza y optimismo. No se trata de aparentar que todo es perfecto, sino de compartir mis experiencias desde una perspectiva que pueda aportar algo positivo a esta sociedad tan frenética en la que vivimos.

¿Siente que tiene libertad para reinventarse o que, en cierta manera, las expectativas de su público también condicionan sus decisiones?

Siento que tengo libertad para reinventarme y explorar nuevas formas de crear contenido. De hecho, este verano produjimos y publicamos en redes una serie de amor basada en mi novela para promocionarla, con la que conseguimos llegar a muchísimas personas. Además, dentro de poco verá la luz otro proyecto similar. No siento que las expectativas de mi comunidad condicionen mis decisiones, porque siempre he creado contenido con el que me siento cómoda. Creo que la clave está en evolucionar sin perder tu esencia y seguir haciendo aquello que te ilusiona.

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