La selección de Aqualia, filial de FCC, se realizó tras un proceso competitivo hace dos años con el objetivo de desarrollar una instalación de última generación para la futura mina, según informa la compañía en un comunicado.
Tras obtener la Autorización Ambiental Unificada (AAU), la empresa completó los trámites preliminares operativos y administrativos, incluido el permiso de construcción del Ayuntamiento de Aznalcóllar.
La instalación contará con un plazo de ejecución de 20 meses y en su desarrollo se priorizarán los equipos de fabricación local y la participación de subcontratistas andaluces.
La planta empleará un proceso fisicoquímico en varias etapas que combinará la neutralización y el afino final (‘polishing’) para adaptar el tratamiento a cada corriente de agua, lo que permitirá reutilizar más del 80% del agua en la propia operación.
En paralelo, la filial de Grupo México ejecuta actualmente una inversión de 5,5 millones de euros en un programa de investigación geológica y geotécnica destinado a ampliar el conocimiento de los recursos minerales del yacimiento, estudiar la posibilidad de extender la vida útil del proyecto y profundizar en las condiciones geotécnicas para una explotación segura.
Asimismo, la empresa prevé adjudicar próximamente la ingeniería de la planta de tratamiento de mineral, una de las principales actuaciones de la primera fase inversora.

