La incorporación de la capital peruana da continuidad al trabajo iniciado en Arequipa y Cajamarca y busca avanzar hacia una gestión turística más coordinada, innovadora, accesible y sostenible, apoyada en la tecnología y orientada a mejorar la experiencia de los visitantes y la calidad de vida de los residentes.
Lima es uno de los principales destinos culturales de Perú, con una importante riqueza histórica y arquitectónica. Entre sus principales atractivos destaca su Centro Histórico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1991.
El trabajo permitirá adaptar el modelo Destino Turístico Inteligente a las necesidades de una gran capital y aprovechar la experiencia adquirida en otros destinos peruanos para compartir conocimientos y avanzar en su transformación turística.
La iniciativa incluye formación para los responsables y técnicos públicos de turismo de Lima, que conocerán la metodología basada en cinco ejes: gobernanza, innovación, tecnología, accesibilidad y sostenibilidad. Estos ámbitos buscan mejorar la coordinación entre las administraciones y la colaboración con el sector turístico.
Segittur también continúa extendiendo este modelo por Iberoamérica, donde ha desarrollado iniciativas de colaboración con países como Colombia, Uruguay, México, Paraguay y Brasil, y con ciudades como Bogotá, Medellín, Montevideo y Asunción.

