La Biblioteca Solvay, un histórico edificio de estilo art nouveau en pleno corazón del barrio europeo de Bruselas, fue el escenario para la presentación de un informe clave para Philip Morris International y para el sector que la histórica empresa lidera, enfocado con pujanza creciente en los productos sin humo. La elección del QuartierEuropéen para el evento —que convocó a un centenar de ejecutivos y periodistas— no era casual: el segundo EU Economic Footprint Study, estudio elaborado por EY-Parthenon que analiza su contribución económica a la Unión Europea durante el periodo 2021-2025, habla del impacto económico de la compañía en este continente.
Un impacto de gran magnitud, según los datos del estudio, como anticipó Bart Deckers — especialista en análisis económico y evaluación del impacto de la actividad empresarial y socio de EY-Parthenon en Bélgica—, quien resaltó que el informe acorta la distancia entre tres ejes fundamentales: “capital económico, capital social y capital cognitivo”. Dicho de otro modo, “no habla únicamente del valor económico que se genera hoy, sino también de las competencias, las tecnologías, el conocimiento y las capacidades que se están desarrollando para el futuro”.
El analista se refirió al papel que desempeña Europa en esta transformación: “no es simplemente un mercado final para Philip Morris International: es una plataforma importante dentro de las operaciones globales de la compañía, especialmente en ámbitos como la investigación, el desarrollo de productos, la fabricación y, por supuesto, las exportaciones”.
“Nuestro estudio muestra que una parte significativa de la cadena de valor de los productos sin humo de Philip Morris International está arraigada en Europa, con capacidades industriales y tecnológicas distribuidas por numerosos países, de oeste a este y de norte a sur”, explicó. “Y también muestra”, añadió, “que la producción europea no se destina exclusivamente a abastecer los mercados europeos sino globales”.
“Por último quiero destacar una evolución que ya estaba presente en nuestro primer análisis, pero esta vez ocupa un lugar mucho más central: la innovación. Si aquel primer estudio nos ayudó a comprender la dimensión de la huella económica de Philip Morris International en Europa”, concluyó, “el segundo nos permite entender hacia dónde se dirige esa transformación”.
La transformación del negocio de PMI
Deckers dio la palabra a Marco Hannapel, presidente de Philip Morris International para Europa, quien subió al estrado de la Biblioteca Solvay para desgranar los puntos álgidos del informe. Su discurso tuvo como punto de partida el recuerdo de quienes, hace década y media, en su empresa, comenzaron a plantear una transformación del modelo de negocio de la compañía hacia los productos sin humo. «Hemos invertido más de 16.000 millones de dólares en investigación y desarrollo para crear esos artículos y plataformas que hoy estamos presentando en algunos mercados. En Europa, sin ir más lejos, más del 50 % del negocio ya corresponde a estos nuevos productos».
Tras referirse a la transformación de la compañía —“somos los primeros líderes de una industria que deciden transformar su propia categoría desde dentro, cambiar sus propios productos y modificar los hábitos de los consumidores sin que un agente externo rompa las reglas”— Hannapel pronunció la cifra clave: 343.000 millones de euros de contribución total a la economía de la UE entre 2021 y 2025. “Estamos hablando del 0,4 % del PIB europeo durante el periodo analizado. En esos mismos cinco años, la economía europea generó una facturación de 85 billones de euros”, añadió para poner en contexto. “Ese 0,4 % es una magnitud muy relevante”.
“Pero lo que hacemos no lo hacemos solos”, señaló el directivo. “Hemos desarrollado una amplia integración horizontal con pequeñas y medianas empresas de la mayoría de los países europeos. Hay 50.000 empresas que trabajan con nosotros cada día en nuestras fábricas, en nuestros campos y en nuestros centros de investigación y desarrollo para construir ese futuro con menos humo”.
Proyectadas en las pantallas de la Biblioteca Solvay, las cifras contenidas en el PMI EU Economic Footprint 2021-2025, ilustraron el alcance económico de la actividad de la compañía que, según el estudio, ha destinado 22.300 millones de euros a proveedores europeos y 27.400 millones a inversiones en las operaciones en Europa.
Investigación y desarrollo: invertir en el futuro
En referencia a la investigación y el desarrollo, Hannapel cifró en 2.600 millones de euros la inversión realizada. “No me refiero únicamente a la I+D clásica, esa imagen que vemos en las películas de químicos y científicos encerrados en un laboratorio, aunque también disponemos de ese tipo de instalaciones”, especificó antes de referirse a su centro en Neuchâtel, Suiza, “alojado en un edificio precioso llamado The Cube, en el que trabajan cientos de científicos de todo el mundo”. Aparte de investigacionesconvencionales, Philip Morris innova mediante la colaboración con universidades, centros especializados, pequeñas y medianas empresas, empresas emergentes, agricultores y minoristas. “El objetivo es innovar conjuntamente para construir el futuro de los productos sin humo y mejorar la forma en que estos llegan a los consumidores”.
No solamente para estos últimos: la estrategia europea de Philip Morris International, asegura su directivo, pasa por “ofrecer a Europa mejores oportunidades para las próximas generaciones e invertir en lo que importa”, esto es, “crear algo que perdure y que contribuya al desarrollo de las universidades, la educación, la investigación, el empleo y la integración entre la agricultura, la industria y los servicios”. De momento, esto se traduce en alrededor de 164.000 puestos de trabajo sostenidos por la actividad de la compañía en 2025, incluidos cerca de 22.500 empleos directos, además del vinculado a proveedores y al conjunto de la economía.
Marco Hannapel ahondó en la innovación en los grandes ámbitos del negocio. “Elprimero es la agricultura, en la que hemos invertido más de 500 millones de euros durante estos cinco años. Otro es la industria, que estamos transformando para adaptar a los nuevos productos, como demuestra el hecho de que 17 de nuestras 19 fábricas europeas ya estén dedicadas a los productos sin humo. Hemos conectado directamente a una gran multinacional estadounidense con un agricultor de la región de —por ejemplo— Campania, en Italia, que puede tener apenas dos hectáreas dedicadas al cultivo de tabaco, eliminando todos los intermediarios y los mayoristas, estableciendo una relación directa para que la mayor parte del valor económico permanezca en sus explotaciones”.
Europa: inversión y competitividad
La intervención del presidente de Philip Morris International para Europa se cerró con una reflexión acerca del papel de Europa como centro de innovación, desplazado en los últimos tiempos a países como India y China. En este contexto, sin embargo, nuestro continente aún puede ocupar una posición central en determinados sectores y modelos de negocio, aseguró Hannapel. “Para nosotros, de hecho, ya la ocupa”.
“No solo exportamos dentro de Europa y abastecemos a los consumidores europeos con productos elaborados a partir de materias primas agrícolas cultivadas en el continente: también exportamos a numerosos mercados de todo el mundo”, volvió a decir para convenir que “Europa puede desempeñar el papel de centro de producción agrícola e industrial para el futuro de los productos sin humo”.
Su discurso no dejó fuera a los minoristas: “también debemos invertir en ellos, proteger el comercio legal y garantizar que Europa invierta en todos los ámbitos de nuestro negocio. Esto permitirá que cada año podamos presentar un análisis como el de hoy, en el que se muestran las cifras de las inversiones de Philip Morris International en Europa”, concluyó. “Hay un gran trabajo detrás de este estudio, y creo que es muy importante compartir estas cifras y explicar lo que significan en cada mercado”.

