Esteve ha invertido 71 millones de euros en trasladar y ampliar su fábrica en China, una operación con la que refuerza su negocio de fabricación de principios activos para terceros y amplía su capacidad industrial en Asia. La compañía catalana ha destinado finalmente 80 millones de dólares al proyecto, frente a los 50 millones de dólares que había previsto inicialmente para reubicar las instalaciones.
La operación responde a una necesidad urbanística que ha terminado convirtiéndose en una oportunidad de crecimiento. El Gobierno chino tenía previsto desarrollar una zona residencial en el emplazamiento original de la fábrica, lo que obligó a Esteve a trasladar su actividad a una nueva ubicación. La compañía ha aprovechado el movimiento para construir una planta de mayor tamaño, digitalizada y preparada para ampliar su producción en los próximos años.
Las nuevas instalaciones se encuentran en Shaoxing, en la provincia china de Zhejiang, y permiten reforzar la capacidad de la compañía para fabricar principios activos farmacéuticos para otras empresas del sector. Con esta inversión, Esteve no solo sustituye su anterior infraestructura, sino que incorpora margen para responder a una eventual mayor demanda de sus servicios industriales.
Una planta con capacidad para seguir creciendo
La nueva fábrica cuenta con tres áreas de producción y un volumen total de reacción de 250 metros cúbicos. A esta capacidad se suman más de 150 metros cúbicos disponibles para futuras ampliaciones, lo que permitiría superar los 400 metros cúbicos cuando las necesidades de producción lo requieran.
La dimensión del proyecto responde a la importancia que tiene para Esteve su actividad como fabricante para terceros. Este negocio, conocido como CDMO (siglas en inglés de Contract Development and Manufacturing Organization), comprende los servicios de desarrollo y fabricación que una compañía farmacéutica presta a otros laboratorios.
En este modelo, las empresas recurren a fabricantes especializados para desarrollar o producir determinados compuestos sin tener que asumir internamente toda la infraestructura industrial necesaria. Para Esteve, disponer de más capacidad, tecnología avanzada y flexibilidad productiva permite ampliar los servicios que ofrece a sus clientes y acompañar sus necesidades futuras.
«Nuestra ambición es clara: consolidarnos como una CDMO global de referencia, con las capacidades y la flexibilidad necesarias para dar servicio en todo el mundo», ha señalado Joan Petit, presidente de Esteve CDMO. El directivo ha subrayado que el objetivo de la compañía es «marcar la diferencia y contribuir a nuestro propósito de mejorar vidas».
Un negocio que ya supera los 480 millones de euros
La ampliación de la capacidad industrial en China se enmarca en el crecimiento de la división CDMO, una de las dos grandes áreas de negocio de Esteve. La otra es la farmacéutica, centrada en el desarrollo de productos para terapias altamente especializadas.
En 2025, el grupo registró unos ingresos de 828 millones de euros, un 11% más que el ejercicio anterior. El negocio farmacéutico aportó 344 millones de euros, con un crecimiento del 15%, mientras que la división CDMO alcanzó los 483 millones de euros, un 9,1% más. La diferencia de un millón entre la suma de ambas divisiones y el total del grupo responde al redondeo de las cifras publicadas.
Los resultados reflejan el peso de las dos actividades en la evolución de la compañía. En este contexto, reforzar la infraestructura dedicada a la fabricación para terceros permite a Esteve ampliar los recursos industriales de una división que ya representa una parte sustancial de su facturación.
La nueva planta china se incorpora así a la estrategia de crecimiento internacional del grupo, con unas instalaciones que ofrecen capacidad adicional sin necesidad de ejecutar de inmediato nuevas ampliaciones.
Más de 25 años de presencia en China
Esteve está presente en el mercado chino desde 2000, cuando estableció su primera alianza empresarial con una compañía del país asiático. Desde entonces, China se ha integrado en su red industrial internacional, que también cuenta con instalaciones en España y México.
En Cataluña, la compañía dispone de tres fábricas y un centro de desarrollo químico. A esta estructura se suman una fábrica en México y la nueva planta de Shaoxing, con la que refuerza su presencia productiva en Asia.
La culminación del traslado supone, por tanto, un nuevo paso en la consolidación de su infraestructura internacional. La inversión de 71 millones de euros ha permitido resolver la necesidad de abandonar el emplazamiento anterior y, al mismo tiempo, modernizar las instalaciones y aumentar su potencial productivo.
Con la nueva fábrica, Esteve busca consolidar su posición como proveedor industrial de la industria farmacéutica y disponer de mayor capacidad para responder a las necesidades de sus clientes internacionales. La operación transforma una reubicación obligada en una inversión de largo recorrido, con margen para crecer a medida que evolucione la demanda.

