Forbes Talks

El nuevo modelo de las operaciones empresariales: tecnología, datos e IA

Forbes House ha acogido un nuevo encuentro de Performanze Forbes Talks para analizar cómo la inteligencia artificial, los datos y la automatización están transformando las operaciones empresariales.

De izquierda a derecha: Miguel Torres Távara, CIO y director global de Transformación de Prosegur; Javier Gracia, fundador de Performanze; Javier Ramírez de Arellano, Head of Outsourcing de Manpower; Fernando Dávila Ponce de León Gámez, CEO de Crowmie; y Belén Chiloeches, periodista y moderadora del encuentro. Foto: Luis Camacho.

Durante años, las empresas han asociado la tecnología principalmente a una función de soporte técnico. Sin embargo, los expertos apuntan a que, en la actualidad, existe un creciente protagonismo de la inteligencia artificial, los datos y la automatización como palancas estratégicas del negocio. La integración de estas herramientas destaca como un activo productivo, ligado a una necesidad esencial para incrementar la competitividad y la eficiencia de las organizaciones. 

La clave para hacer una correcta transformación en proyectos que prometen una mejora radical parece estar en no depender de terceros y evolucionar la cultura interna, lo cual puede simplificar el acceso a este nuevo mundo de oportunidades. Pero ¿cómo está cambiando este mapa y qué papel empieza a jugar la tecnología en la gestión de las operaciones? ¿Qué factores debería tener en cuenta una organización para valorar su potencial y sus prioridades de inversión? 

Para dar respuesta a estas y a otras cuestiones, Forbes House acogía una charla organizada en el marco de los encuentros de Performanze Forbes Talks, que contaba con un panel de especialistas en la materia formado por Javier Gracia, fundador de Performanze; Miguel Torres, CIO y director global de Transformación de Prosegur; Fernando Dávila Ponce de León Gámez, CEO de Crowmie; y Javier Ramírez de Arellano, head of outsourcing de Manpower. 

Cambio de paradigma

Durante la jornada, dirigida por la periodista Belén Chiloeches, se debatió con los ponentes sobre las características que diferencian a las empresas que logran traducir la tecnología en productividad y crecimiento, dejando de ser una simple función de soporte. Javier Gracia destacó que “la incorporación de la IA representa un cambio de paradigma” y que “tiene que estar presente desde el inicio al plantear los procesos”. “Esta tecnología dota a las empresas de la capacidad de hacer cosas que antes eran imposibles, y de una manera más rápida”, apuntó el directivo de Prosegur. Sin embargo, matizó que es crucial “definir qué papel juega en la estrategia empresarial” y, sobre todo, “atreverse a cambiar”.

Por su parte, Dávila explicó cómo estos avances multiplican la competitividad de las compañías: “La IA hace que el trabajo de una persona se multiplique por 5 o por 10; lo que antes tardábamos un mes en analizar en un proyecto de inversión, ahora lo hacemos en un día de una manera mucho más profesional”. En este contexto, el representante de Manpower destacaba que este cambio de paradigma debe ir obligatoriamente acompañado de la transformación del talento: “Integramos la tecnología en los procesos desde el principio para ser más rápidos y eficientes, pero tenemos que preparar a los equipos a estos cambios para adaptarlos a esta nueva tecnología”. 

El impacto tangible y el valor de priorizar inversiones

Otro de los puntos clave sobre el que se articuló la jornada fue dónde se percibe hoy el impacto real de la automatización y qué criterios rigen las prioridades de inversión. El CEO y fundador de Performanze indicó que el impacto más rápido se percibe en “gestión documental y back office”, y que se debe invertir en «automatización, procesos repetitivos y customer service«, reconociendo que llegar al impacto directo en el core del negocio es siempre más lento y complejo. 

Miguel Torres explicó que, en el caso de Prosegur, han puesto en marcha lo que ellos denominan “seguridad híbrida”, dotando a los vigilantes de “capacidades aumentadas” con agentes conectados. Y, a la hora de invertir, “apuestan por inversiones que les permitan diferenciarse y crear ventajas competitivas”. Y Dávila sostuvo que la IA debe integrarse en todos los departamentos para agilizar procesos repetitivos, con una excepción clave: el “servicio al cliente”, ya que “no es lo mismo hablar con una persona que con una máquina”. Y explicó que en Crowmie basan su inversión en “cinco pilares” sobre los que hacen previsiones constantes. “La IA nos ayuda a tener más información de la que teníamos antes para tomar decisiones”, añadió Ramírez de Arellano; e indicó que en Manpower destinan gran parte de sus desarrollos a la formación de IA.

La cultura corporativa y la integración de equipos

El siguiente tema que se discutió estuvo relacionado con los factores organizativos y de liderazgo necesarios para romper silos en torno a la IA y lograr su integración total. “Si el negocio y los perfiles de dirección no entienden los beneficios que brinda esta tecnología, probablemente su incorporación no se conseguirá nunca”, subrayó el CEO y fundador de Performanze. Torres hizo hincapié en el inmenso valor que aporta el rediseño cultural profundo, y puso sobre la mesa la importancia de crear un programa cultural, que cuente con “grupos de trabajo transversales, con talento joven para superar la lentitud de la estructura organizativa tradicional”. Dávila compartió una anécdota reveladora sobre la resistencia al cambio corporativo: “La persona más reacia a implementar la IA ha sido el CTO, por velar por la seguridad y no perder el núcleo de la compañía”. Aun así, “coincidió en la necesidad de fijar un objetivo común sin separar departamentos”. 

Para abordar esta transformación interna, Ramírez de Arellano apuntó la importancia de contar con el liderazgo adecuado para gestionar un escenario donde “habrá perfiles que desaparecerán y aparecerán otros nuevos”; y subrayó la necesidad de “abrir el melón del tema generacional” para lograr que “la dupla de nativos digitales y personas más sénior funcione”.

Mirando al futuro

Para clausurar el encuentro, la mesa redonda miró hacia el futuro para dibujar el paradigma que marcará los próximos años y pronosticar qué nuevas oportunidades y retos plantean estas herramientas. Todos coincidieron en que estas tecnologías van a ganar mayor peso, pero el gran desafío será gobernar su velocidad. 

“Para mí va a ser importante el criterio humano, el famoso sentido común que no es tan común. La oportunidad es la eficiencia a la hora de trabajar, y el reto, la ciberseguridad”, destacó Javier Gracia. Algo con lo que se mostró de acuerdo el CIO de Prosegur: “Hay muchas oportunidades si consigues juntar el conocimiento de tu industria con la tecnología. La robótica o IA física va a ser disruptiva, y la contención va a ser un desafío para todas las empresas por el uso de la IA para descubrir vulnerabilidades”. 

Fernando Dávila pronosticó que “la robótica va a ser el verdadero cambio a nivel económico” para unificar tecnología con hardware, marcando como gran reto “la cultura y las personas, donde nos ponemos el techo de ambición”. Y Arellano sentenció que “la adaptación de las personas y la gestión y control del dato” son los verdaderos desafíos de esta nueva revolución.

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