
Es la segunda denuncia que realizan esta semana contra una explotación de la misma empresa
PALMA, 21 (EUROPA PRESS)
Las entidades animalistas Arde y Satya Animal han denunciado ante la Fiscalía que en una de las mayores granjas avícolas de Mallorca, la de Es Caparó (Manacor), conviven gallinas muertas y vivas y, por lo tanto, existe un riesgo para la seguridad alimentaria.
Es la segunda denuncia sobre las condiciones de una explotación avícola de Manacor presentada esta semana por las organizaciones, que el martes ya expusieron que en la granja de Mirabó había cadáveres, escenas de canibalismo y huevos con ácaros.
En este segundo caso, los activistas disponen de casi media hora de grabaciones del interior de las instalaciones que fueron obtenidas los días 11 y 13 de julio de 2026 y que son verificables tanto en lugar como en fecha.
En estas imágenes, que han sido presentadas como prueba en las denuncias interpuestas ante el Ministerio Público y la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural, se puede observar como gallinas vivas y huevos conviven con cadáveres en descomposición y, por lo tanto, existe un riesgo para la seguridad alimentaria.
Los animalistas también han denunciado aplastamientos con resultado de muerte por negligencias en el manejo de los animales, hacinamiento en las jaulas y suciedad en las infraestructuras.
Las imágenes han sido analizadas en un informe pericial elaborado por la veterinaria colegiada Alba Nieto Palau, quien ha observado la presencia de gallinas ponedoras «con pérdida extensa de plumaje», la proliferación de cadáveres «distribuidos por toda la instalación» o la existencia de un ave muerta tras quedarse atrapada en una jaula.
Las condiciones higiénico-sanitarias son, a su juicio, «compatibles con deficiencias significativas y mantenidas» debido a, entre otros motivos, la acumulación «prolongada y compactada» de excrementos. En algunos casos, los huevos están en contacto tanto con las deyecciones como con los cadáveres.
LA MISMA EMPRESA
La granja de Es Caparó, considerada una de las mayores de Mallorca, tiene capacidad para alrededor de 180.000 gallinas y está compuesta por tres naves.
La explotación, que como la de Mirabó está gestionada por Avícola Son Perot, produce alrededor de 56 millones de huevos al año, según los cálculos de los activistas.
Arde y Satya han señalado que los vecinos llevan años denunciando plagas de moscas y malos olores provenientes de esta granja y de los terrenos donde depositan los excrementos de estas gallinas. También afirman que el agua de sus pozos está contaminada por nitratos y no se puede usar para beber ni cocinar.
La compañía, que el martes dijo estar siendo víctima de una campaña de acoso por parte de las entidades animalistas, ha sido sancionada por deficiencias detectadas en otras explotaciones.

