De este modo, el interés del bono francés con vencimiento a diez años escalaba hasta un máximo intradía del 5,0023%, el mayor coste de endeudamiento para el país galo desde julio de 2002, lo que ampliaba el diferencial respecto del bono equivalente de Alemania, el ‘bund’, hasta casi los 160 puntos básicos, una brecha no registrada desde 2011, durante la crisis de la deuda soberana europea.
En este sentido, Benjamin Schroeder, estratega sénior de tipos de interés en ING Research, señalaba este martes que las protestas en el país galo refuerzan la preocupación de que cualquier futuro Gobierno tenga dificultades para implementar las reformas necesarias para estabilizar las finanzas públicas, mientras que el Banco Central Europeo (BCE) «tiene las manos atadas» debido a que los precios de la energía siguen presionando la inflación.
Asimismo, en cuanto al proceso para la aprobación de los Presupuestos de cara al próximo ejercicio, el experto consideraba que los partidos siguen más preocupados por posicionarse de cara a las elecciones que por abordar el problema fiscal.
De su lado, desde Morningstar DBRS advertían de que las protestas del pasado fin de semana en el país galo podrían complicar los ya difíciles esfuerzos de consolidación fiscal del Gobierno, aumentando el riesgo de parálisis política y prolongando la preocupación del mercado sobre la trayectoria fiscal de Francia.
«El riesgo más significativo reside en la posibilidad de que las tensiones sociales prolongadas limiten aún más la formulación de políticas, compliquen la aprobación de un presupuesto para 2027 acorde con los objetivos fiscales del Gobierno y aumenten el riesgo de que Francia no logre corregir sus desequilibrios fiscales», explicaba ayer Mehdi Fadli, vicepresidente sénior y director del sector de Calificaciones Soberanas Globales de Morningstar DBRS.

