El ritmo de crecimiento del sector se ha mantenido en tasas de dos dígitos por séptimo mes consecutivo, con un volumen de contratos de puesta a disposición anualizado que supera los 4,68 millones de contratos.
Según Asempleo, el incremento de la contratación por puesta a disposición se está apoyando fundamentalmente en la industria y el sector servicios.
Sólo en el mes de julio, la actividad de las ETT creció un 5,9% interanual impulsada por la industria (+11,9%) y los servicios (+5,5%), mientras que en la construcción retrocedió un 17%.
La patronal señala que este comportamiento responde a las dificultades para encontrar perfiles, la necesidad de contratar con agilidad y seguridad jurídica, y a problemas como el absentismo laboral, factores que llevan a las empresas a recurrir de forma creciente a las ETT.
Ante estos datos, el presidente de Asempleo, Andreu Cruañas, ha urgido a avanzar en una colaboración más estrecha entre el sector público y el privado para acelerar políticas de empleo que faciliten la contratación, aporten flexibilidad y garanticen la seguridad jurídica
De acuerdo con los datos de la organización empresarial, la contratación inicial gestionada por las ETT alcanzó los 1,4 millones de contratos en los primeros siete meses del año, frente a los 1,3 millones del mismo ejercicio anterior (+2,8%).
EL EFECTO POSITIVO DE LA IA EN LOS PROCESOS DE CONTRATACIÓN
Desde la patronal señalan que esta evolución positiva coincide con la incorporación de herramientas de inteligencia artificial (IA) en los procesos de selección.
En este sentido, Asempleo ha destacado que la tecnología está permitiendo agilizar tareas operativas -como la ordenación de candidaturas o el cruce de perfiles con vacantes-, gestionar un mayor volumen de procesos y responder con más rapidez a las demandas del mercado.
El presidente de Asempleo, Andreu Cruañas, ha subrayado que la eficiencia aportada por la IA ayuda a evaluar competencias e identificar perfiles con mayor rapidez, lo que facilita la entrada al mercado laboral.
No obstante, ha advertido de la necesidad de observar posibles efectos sobre los perfiles demandados y la posible brecha entre profesionales especializados y puestos junior si las tareas de entrada se automatizan, por lo que ha pedido colaboración público-privada para adaptar las políticas de formación.

