Baleares

La campaña de los floristas de Mallorca para mantener viva una tradición centenaria

La Asociación de Floristas de Mallorca, Pimeco y la Cámara de Comercio luchan para recuperar la costumbre de regalar claveles en el Dia de les Verges.

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Hay tradiciones que sobreviven al paso del tiempo gracias a gestos tan sencillos como regalar una flor. En Mallorca, el clavel vuelve a ocupar estos días ese lugar simbólico con motivo del Dia de les Verges, una celebración popular que combina costumbre, afecto e identidad cultural. Con el objetivo de mantener viva esta tradición, la Asociación de Floristas de Mallorca, Pimeco y la Cámara de Comercio de Mallorca han puesto en marcha una campaña que invita a la ciudadanía a comprar claveles en las floristerías de proximidad durante la celebración, que tiene lugar este martes y miércoles.

La iniciativa busca conectar una costumbre profundamente vinculada a la cultura mallorquina con una cuestión cada vez más relevante para el tejido económico de la isla: el papel del pequeño comercio en la conservación de la identidad local.

El clavel es mucho más que el protagonista floral del Dia de les Verges. Representa el aprecio, la cercanía y la voluntad de preservar unas costumbres que forman parte del patrimonio cultural de Mallorca. Para las entidades promotoras, mantener vivo este gesto pasa también por transmitirlo a las nuevas generaciones. El uso del clavel como regalo representativo de esta fiesta se consolidó y popularizó durante el siglo XX.

Desde la Asociación de Floristas de Mallorca subrayan que regalar un clavel es una forma sencilla de dar continuidad a la tradición y, al mismo tiempo, respaldar a los profesionales que mantienen viva la actividad del sector. La campaña pone así el foco en el vínculo entre cultura y economía local. Las floristerías de barrio no solo ofrecen productos, sino que también contribuyen a dinamizar las calles, generar actividad económica y mantener una relación directa y personalizada con sus clientes.

El valor de comprar en las floristerías de barrio

En un contexto en el que el comercio de proximidad busca mantener su espacio frente a otros modelos de consumo, iniciativas como esta apelan al valor de las decisiones cotidianas. Comprar un clavel en una floristería local permite celebrar una tradición y, a la vez, contribuir a sostener los negocios que forman parte de la vida diaria de los municipios mallorquines.

La propuesta de la Asociación de Floristas de Mallorca, Pimeco y la Cámara de Comercio conecta, de este modo, la preservación de las costumbres con el apoyo al tejido comercial de la isla. Una invitación a mantener vivo el Dia de les Verges a través de un gesto que aúna identidad, cercanía y compromiso con la economía local.