La iniciativa se impulsa coincidiendo con el inicio de la temporada de recolección de la aceituna, «una actividad de especial relevancia para el sector agrario y para la economía de numerosas zonas rurales», según ha informado este lunes en una nota la entidad.
La campaña, que estará vigente hasta el 30 de septiembre de 2027, permite a los olivareros disponer de liquidez para atender los gastos corrientes de sus explotaciones durante el periodo de recolección; entre ellos, los relacionados con jornales, gasóleo o transporte.
De este modo, pueden contar con financiación mientras esperan el abono de la cosecha por parte de la cooperativa o almazara, adaptando la gestión de su tesorería a los distintos momentos del ciclo de producción.
La campaña contempla también las necesidades de financiación de cooperativas y almazaras, con el objetivo de atender el circulante y los gastos de molturación para la transformación de las aceitunas recibidas.
En este caso, Unicaja facilita financiación para apoyar la gestión de la tesorería durante la campaña y atender el pago de la aceituna a los productores, permitiendo acompasar este desembolso con los posteriores ingresos derivados de la venta del aceite.
La propuesta se completa con otros servicios vinculados a las necesidades de la actividad agraria, entre ellos, los seguros agrarios para los olivareros y soluciones dirigidas a facilitar la gestión de cobros y pagos de cooperativas y almazaras.
«Con el inicio de una nueva campaña del olivar, queremos seguir estando al lado de los agricultores y de las empresas que participan en esta actividad, que tiene un peso fundamental en la economía y en el desarrollo de numerosos territorios», ha afirmado el director de Pymes y Agro de Unicaja, Francisco Vilches.
En este sentido, ha explicado que el objetivo es «ser un aliado para el sector y facilitar el acceso a la financiación que necesita en un momento especialmente relevante para sus explotaciones y negocios».
«El anticipo de la cosecha permite a los olivareros afrontar con mayor tranquilidad los gastos asociados a la recolección, mientras que cooperativas y almazaras pueden contar con financiación para atender sus compromisos con los productores», ha señalado.
APOYO
Desde Unicaja se ha apuntado que, con esta campaña, reafirma su apoyo a una actividad de especial peso en los territorios donde cuenta con una importante implantación agraria. Todo ello, en línea con lo establecido en su Plan Estratégico 2025-2027.
Por ello, la entidad mantiene una «oferta específica» para el sector agrario y «acompaña a agricultores y empresas agroalimentarias en las distintas necesidades financieras que surgen a lo largo de su actividad, con especial atención a los momentos en los que requieren mayor liquidez».
Este apoyo, según ha añadido, se extiende también a su participación en ferias y encuentros profesionales vinculados al sector, que constituyen espacios de relación y conocimiento de las necesidades de agricultores, cooperativas y empresas agroalimentarias.

