Hay marcas que acaban confundiendo su historia con la de un país. SEAT es una de ellas. Durante décadas ha acompañado el pulso industrial de España, con una identidad tan rojigualda como las carreteras que han visto pasar millones de sus coches. Del SEAT 600 a la electrificación existe un mismo hilo conductor, el de una industria que ha sabido evolucionar sin perder sus raíces. Ese nuevo capítulo comienza en Martorell con el CUPRA Raval, el primer vehículo 100% eléctrico fabricado en la planta.
Su llegada supone mucho más que el lanzamiento de un nuevo modelo. El Raval abre una etapa decisiva para SEAT S.A., que lidera dentro del Grupo Volkswagen el proyecto Small BEV del Brand Core Group. En términos industriales, la compañía española está al frente del desarrollo y la fabricación de la nueva generación de pequeños vehículos eléctricos del grupo, una familia concebida para acercar esta tecnología a un mayor número de conductores.
El CUPRA Raval es el primero de cuatro modelos totalmente eléctricos de tres marcas distintas que se fabricarán en España. Una estrategia basada en una plataforma compartida que permite optimizar procesos y ofrecer vehículos diferenciados para distintos públicos. Martorell también producirá el Volkswagen ID. Polo, aunque es el modelo de CUPRA el que representa el inicio de esta nueva generación.

El diseño exterior del CUPRA Raval transmite el carácter deportivo que define a la marca. Su silueta compacta, de apenas 4 metros de longitud, combina proporciones dinámicas con una presencia marcada y una estética preparada para la ciudad, pero sin renunciar a la emoción. Sus líneas afiladas, su imagen atlética y los detalles de diseño propios de CUPRA refuerzan la personalidad de un eléctrico urbano que llega para romper con al idea tradicional, algo conservadora y demasiado centrado únicamente en lo funcional, de estos vehículos.
Para hacer posible esta nueva etapa, Martorell ha completado una transformación industrial sin precedentes. La inversión de más de 3.000 millones de euros ha convertido la planta en un centro preparado para fabricar vehículos eléctricos, híbridos y de combustión eficiente, manteniendo la flexibilidad necesaria para responder a las necesidades del mercado.
Una pieza clave de esta evolución es la nueva planta de ensamblaje de sistemas de baterías. Sus 64.000 m2 y su capacidad para producir hasta 300.000 sistemas al año refuerzan el papel de Martorell como uno de los grandes polos de la electromovilidad europea. Desde estas instalaciones se suministrarán las baterías del CUPRA Raval y del Volkswagen ID. Polo, integrando aún más el proceso de fabricación del vehículo eléctrico dentro de la propia fábrica.
La línea de montaje es el lugar donde todo este esfuerzo industrial cobra sentido. Allí, innovación, precisión y experiencia acumulada durante décadas se unen para dar forma a este primer eléctrico fabricado en Martorell. Cada unidad del CUPRA Raval representa la evolución de una fábrica que ha sabido cambiar con los tiempos sin perder lo que, décadas atrás, ya la posicionó a la vanguardia nacional. El CUPRA Raval nace para redefinir la movilidad urbana, pero también para simbolizar el nuevo papel de SEAT S.A. dentro del Grupo Volkswagen. Comienza así la producción de un modelo que encabeza el proyecto Small BEV del Brand Core Group y abre el camino a una familia de eléctricos con los que el grupo democratizará la movilidad eléctrica en Europa. Una historia que, una vez más, se escribe desde España.

