«No son tiempos fáciles para el mundo de la comunicación. Escogimos en el diario La Vanguardia que la verdad no se negocia, sino que se busca, se investiga y se comunica a los lectores. Hoy el buen periodismo es más necesario que nunca y ayuda a construir un mundo más libre y más solidario. El periodismo es un pilar esencial de la democracia«, aseguraba Javier Godó, conde de Godó y editor de La Vanguardia, durante el encuentro en el que SpainMedia ha homenajeado su trayectoria en su Hall of Fame.
Numerosas personalidades del mundo de la política, la comunicación y las instituciones se han querido sumar a este tributo que tenía lugar este martes, 20 de octubre, en Forbes House. Entre ellas, Francina Armengol, presidenta del Congreso de los Diputados; Gregorio Marañón, presidente del patronato del Teatro Real; Antonio Brufau, presidente de Repsol y otros nombres destacados como Susanna Griso, Josep Antoni Duran i Lleida, Alberto Ruiz-Gallardón, Carmen Calvo o María Isabel Perelló Doménech, presidenta del Tribunal Supremo y del CGPJ, entre otros.

Durante la cena celebrada en Forbes House en colaboración con Mango, Andrés Rodríguez, presidente de SpainMedia y editor de Forbes España, ha entregado a Godó el reconocimiento que acredita su incorporación al SpainMedia Hall of Fame: «Recibo el premio como un reconocimiento a mi trayectoria personal como editor. He pertenecido siempre a una misma cabecera, los 55 años. Un diario que ha basado su pasado en el rigor, independencia y pluralidad de sus contenidos», ha dicho el empresario.
Para Godó, ser hoy editor es una profesión que comporta la capacidad de atraer el talento, de saberlo encauzar y ponerlo al servicio de la verdad. «El editor debe estar comprometido con la libertad y comprender las circunstancias y cambios de su tiempo. Debe tener unas relaciones estrechas con el director para mantener ese espíritu liberal».
Por último, sobre La Vanguardia, ha recordado que es la cuarta generación al frente y «me siento orgulloso de que el periódico sea una referencia muy importante en el mundo de la comunicación. Siempre me he considerado un editor y he de reconocer que amo profundamente mi profesión», ha explicado.
Javier Godó inaugura el Pabellón de los ilustres
Hay nombres que se asocian a una empresa, a una institución o a una profesión. Y hay nombres que, con el paso del tiempo, acaban formando parte de la memoria colectiva de un país. Javier Godó pertenece a esta segunda categoría. Por ello, y con motivo del vigésimo aniversario de SpainMedia, la editorial fundada por Andrés Rodríguez ha puesto en marcha su Pabellón de los Ilustres eligiendo como primer protagonista a Javier Godó «por una vida ejemplar vinculada al fortalecimiento del pensamiento, las instituciones y el papel de los medios de comunicación en nuestro país».

El nombre del presidente ejecutivo del Grupo Godó, como se ha recordado esta noche, está ligado a una larga tradición periodística de 145 años de historia, vinculada a una misma familia y a una manera de entender la información como servicio a la sociedad. Representa la continuidad de un proyecto editorial de enorme relevancia, la defensa del pluralismo y el compromiso con Cataluña y con el conjunto de España. También, el valor de mantener espacios de diálogo y entendimiento en una sociedad que necesita, hoy más que nunca, lugares de encuentro. Porque el objetivo último es construir, no destruir.
SpainMedia Hall of Fame reconoce precisamente eso: trayectorias extraordinarias de hombres y mujeres que, con su trabajo y compromiso, contribuyen de manera decisiva al progreso económico, social y cultural de España.

«La motivación última está en dejar una sociedad mejor»
En el transcurso de la velada, Andrés Rodriguez ha dedicado unas palabras a Godó, con el que «comparto oficio, aunque yo soy un recién llegado», explicaba el editor de Forbes España. «Estos 20 años que cumple SpainMedia son motivo de celebración para el equipo. Comparado con la gran historia de La Vanguardia y con el peso que tiene hoy, nuestra aportación es pequeña. Pero queríamos arrancar la celebración de estos 20 años eligiendo a una persona cada año a la que darle las gracias por su aportación a la sociedad civil. Y nos pareció muy bonito que el primer premiado fuera un editor y que el premio fuera de un editor a un editor«, ha explicado.

Rodríguez también ha hablado sobre lo que significa ser editor: «La motivación última no está en la cuenta de resultados del beneficio, sino en dejar una sociedad mejor. En abrir nuestro influencia, en nuestro poder, la de nuestro medio, algo que hay que ir conquistando cada día, minuto a minuto».
Sobre el SpainMedia Hall of Fame que Godó ha estrenado, ha dicho que es «un reconocimiento a lo difícil, y vosotros sabéis lo que ha sido en los últimos años en Cataluña». En esta línea, Rodríguez ha defendido que es difícil «mantener la voz del periódico, la referencia, corregir los errores, porque los cometemos todos cada vez que decidimos qué publicamos y qué no, elegir directores, abrir o cerrar corresponsalías, aceptar las presiones de los patrocinadores y a la vez darles las gracias».
Godó, una referencia tan prestigiosa como indiscutible
Toda gran trayectoria merece una mirada que ayude a situarla en su dimensión y a reconocer la huella que deja en la vida colectiva. Por ello, Gregorio Marañón, presidente del Patronato del Teatro Real, ha tenido a su cargo la laudatio del homenajeado.
Para Marañón, «Javier Godó es una referencia tan prestigiosa como indiscutible en el ámbito mediático y empresarial de nuestro país por sus destacados logros, por su inmenso esfuerzo y por su gran talento».

El directivo ha recordado que el destino de Godó no era el de editor. Lo que el empresario buscaba era terminar Económicas e irse a la Escuela Diplomática, pero la muerte de sus dos hermanos varones mayores cuando tenía 21 años truncó sus planes y empezó a familiarizarme poco a poco con el negocio para recoger el testigo familiar.
Marañón también ha rememorado que fue nombrado gerente de La Vanguardia en 1970 y, como anécdota, que un fin de semana visitó la redacción sin corbata marcando un hito: «A partir de ese momento los periodistas hicieron lo mismo y, además, se quitaban la chaqueta al llegar a la redacción, y el “usted” casi desapareció. Evidentemente, eran otros tiempos. La Vanguardia vivió internamente la etapa aperturista». Fue designado editor del periódico en 1983 y, tras la muerte de su padre cuatro años después, heredó La Vanguardia.
Asimismo, el presidente del Teatro Real ha asegurado que: «Javier Godó es muy sensible a la cultura y a la proyección de Barcelona en el mundo. Tiene una gran pasión por el deporte, y fue decisivo su apoyo a la candidatura de Barcelona para los Juegos Olímpicos de 1992, así como en el prestigio alcanzado por el Trofeo Godó de tenis».
Por último, Marañón atribuye la evolución de la publicación a Godó: «A Javier se le debe el cambio de cara de La Vanguardia en 1989, que hoy continúa con su hijo Carlos al frente. Como dijo en alguna ocasión, el ADN de La Vanguardia es catalán con proyección española y con vocación europea y universal«.

