Incluida en la lista Nautik de las mujeres más influyentes de la náutica mundial, Alejandra Mato es la mano derecha de Russell Coutts en SailGP. Con el debut del circuito en Valencia, ha culminado uno de los grandes sueños de su carrera.
¿Cómo aterrizaste en el mundo de la vela?
Pues la verdad es que yo no tenía ni idea de vela ni de nada de este mundillo, fue todo muy de casualidad. Yo vivía en Madrid y a mi marido le surgió una oferta de trabajo en Gandía y decidimos venirnos. Cuando llegué a Valencia estaban aterrizando los equipos de la Copa América de 2007. A través de un conocido hablé con Mirko Groeschner, que estaba en el Oracle, me hizo una entrevista y me ofrecieron el trabajo. Me encantó, pero fui madre y veía incompatible seguir con ese ritmo, con lo que cuando acabé la Copa decidí dejarlo, quería priorizar tener tiempo para criar a mi hija.
¿Y cómo te convencieron para volver en la siguiente edición?
Ahí Jane Eagleson, que era la directora de comunicación del equipo, me llamaba periódicamente. Yo le decía que no, que quería tener libres las tardes y los fines de semana para criar a mi hija, pero al final me dijeron a todo que sí y acabé aceptando. Creo que ahí no era consciente de dónde me estaba metiendo (ríe)…
¿Es ahí cuando aparece la figura de Russell Coutts en tu vida?
Exacto. Russell no estuvo en la Copa América de 2007 tras su salida del Alinghi, pero en 2009 estaba ya trabajando para el Oracle. Empezamos a coincidir en el día a día. Y un día me dijo que su asistente se le había marchado, y que si podía ayudarle mientras buscaba su reemplazo, con lo que empecé a compatibilizar el marketing con la agenda de Russell. Al final fueron pasando los meses, acabé dejando el marketing y aquí sigo con él…
Te tocaría sacrificar muchas horas de tu vida personal a cambio de un trabajo tan exigente.
Sí, pero ahí es donde entra mi marido. He tenido una suerte enorme de tener un marido que ha ejercido de padre y de madre a la vez, porque yo la verdad es que he tenido que hacer muchas renuncias, y sé que he pagado un precio por vivir este sueño profesional. Pero al final es cuestión de hacer balance. Ahora mi hija mayor tiene ya veinte años y va sola, ha sido una maravilla ver cómo ha ido creciendo. Y mi hijo pequeño, que tiene 15 años, sí que me habría gustado estar más tiempo ahí con él porque le ha costado más el tema de los estudios.
Hoy en día eres la jefa de gabinete de Russell en SailGP. ¿En qué consiste tu día a día?
El título de jefa de gabinete no me gusta mucho, pero sí, es el que tengo. Todo esto es una labor de equipo, e igual un día me toca estar moviendo cajas y al día siguiente diciéndole a la gente lo que tiene que hacer. Y no me quejo, porque me gusta mucho hacerlo, pero SailGP funciona porque tenemos un equipo espectacular.
¿Y cómo es trabajar con una de las mayores leyendas de la historia de la vela?
Soy una privilegiada por trabajar codo a codo durante tanto tiempo con una persona como Russell y básicamente me dedico a llevar su agenda y a ejercer de filtro y de puente con el resto del mundo. Lo que más me alucina es su visión, es un auténtico visionario. Alucino con la capacidad que tiene de prever las cosas y lo claro que tiene el camino para conseguirlas. Y eso que discutimos mucho, porque yo tengo la capacidad de decirle las cosas como las veo y de decirle que no tiene razón si creo que no la tiene. Muchas veces le expongo algo porque lo veo como una locura y él dice: ok, pero seguimos por mi camino. Y cuando pasa el tiempo y ves que tenía razón te das cuenta y dices: guau, ¿cómo puede ser capaz de haber visto esto que nadie más veía?
De forma un poco más indirecta, pero también le reportas a Larry Ellison, el dueño de Oracle…
Sí, al final SailGP es una criatura de Larry y Russell, es una idea que parieron los dos y que con el paso de los años ha ido creciendo de forma enorme gracias a su visión compartida. Larry es una persona con una brillantez que te deja asombrada, y está supervolcado con SailGP hasta un nivel de detalle increíble para un hombre con su día a día; Russell le reporta casi diariamente. He tenido la enorme fortuna de ser testigo de reuniones de Larry y Russell que te hacen entender por qué tienen el éxito que tienen en la vida.
Lo que habrá sido un sueño para ti habrá sido conseguir traer SailGP a Valencia…
Bufff, mira… (tiene la piel de gallina). Si te digo la verdad, aún no me lo creo ni lo he asimilado, estoy todavía procesándolo. Llevamos muchísimos años hablando con Valencia y hay muchísimas personas que han ayudado a que esto sea una realidad. Es un sueño que tenía desde hace tanto tiempo que ver que lo hemos logrado y ha salido tan bien me tiene aún en una nube.
La primera gran prueba del concepto de SailGP en una de las ciudades más icónicas de la vela… Vaya responsabilidad.
Sí, pero nosotros hemos creado un circuito que es más un espectáculo que otra cosa. Intentamos llegar a todo el mundo, no solo a los aficionados a la vela: hemos cambiado hasta el vocabulario, hablamos de kilómetros por hora y no de nudos, de carreras y no de regatas, decimos girar y no virar… Y ver que se han juntado tantos miles de personas aquí este fin de semana es una alegría enorme.

