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Desarrollan un método para ayudar a los niños con trastornos del lenguaje o autismo a superar sus barreras comunicativas

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El nuevo método utiliza cuentos, vídeos, palabras y gestos para mejorar la expresión oral de niños de entre tres y siete años

PALMA, 16 (EUROPA PRESS)

Una investigación ha desarrollado un nuevo método para ayudar a los niños con trastornos del lenguaje o autismo a superar sus barreras comunicativas.

Se trata de un modelo de intervención que se podría implementar tanto en entornos clínicos como en centros educativos, que va más allá de los criterios de la lingüística y que incorpora la visión de educadores, psicólogos y logopedas.

El estudio, liderado por la Universitat Pompeu Fabra (UPF), ha contado con la participación de la profesora del Departamento de Pedagogía Aplicada y Psicología de la Educación de Universitat de les Illes Balears (UIB) Júlia Florit, según ha informado en una nota de prensa esta última universidad.

El trabajo ha sido impulsado por el Grupo de Estudios de Prosodia y Gestualidad (GrEPG) de la UPF y ha contado con el apoyo del grupo de investigación Grecil y su NeuroDevelop eHealth Lab de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

Uno de los pilares principales de este método es la narración de cuentos, ya que la capacidad de explicar oralmente una historia es fundamental para el desarrollo del lenguaje.

En este sentido, el equipo ha creado materiales y recursos audiovisuales en catalán sobre diferentes cuentos, un recurso prácticamente inexistente hasta ahora en esta lengua.

Según explica la directora del GrEPC, Pilar Prieto, si se articulan los mecanismos de coordinación necesarios para implementar este modelo en los colegios, se podrá reforzar y complementar la tarea que hacen los centros educativos con los niños con necesidades especiales.

Este modelo de intervención, ha subrayado la universidad, fomenta el aprendizaje conjunto de todas las modalidades del lenguaje (verbal, gestual, corporal…) ya que parte de la perspectiva de la narrativa multimodal, según la cual todas las habilidades del lenguaje están interconectadas y se pueden retroalimentar mutuamente.

EFICACIA DEL MODELO EN NIÑOS DE TRES A SIETE AÑOS

El estudio parte de una muestra de 50 niños catalanoparlantes y castellanoparlantes de entre tres y siete años divididos en dos grupos: uno experimental formado por 16 niños con necesidades especiales y otro de control, a los que no se ha aplicado el modelo, formado por 17 niños con trastornos de neurodesarrollo y 16 sin necesidades especiales.

Los 16 niños del primer grupo hicieron nueve sesiones de trabajo individualizadas, mayoritariamente con su logopeda y, en algunos casos, con maestros de audición y lenguaje. En estas sesiones, visionaban vídeos sobre tres cuentos diferentes, todos ellos protagonizados por un capibara que tenía que resolver diferentes retos.

En la primera versión de cada cuento no había diálogos, solo gestos y movimientos, y, en la segunda, se añadían las palabras. Después, guiados por los profesionales, los niños tenían que explicar las mismas historias por partes o narrar nuevas.

Las sesiones se alargaron durante más de un trimestre. Antes y después de este periodo se evaluaron las habilidades de expresión oral de todos los niños.

Los resultados indican que el nuevo modelo mejora «significativamente» las habilidades de los niños con autismo y trastornos del lenguaje para estructurar los elementos clave de un relato.

Al finalizar todas las sesiones, los niños obtuvieron una puntuación de 3,77 sobre 6 cuando narraban una historia nueva (muy cerca del 4,04 de los niños sin necesidades especiales). Por otro lado, los niños con trastornos del lenguaje del grupo de control, que no habían participado en el modelo, obtuvieron una puntuación de 2,29.

Los investigadores han apuntado que, a pesar de los resultados, será necesario estudiar la evolución de estos efectos a largo plazo para determinar si las diferencias observadas se mantienen.

Durante la intervención también se hizo una evaluación continuada, con la que se constató que, cuantas menos ayudas y pistas necesita un niño para responder correctamente preguntas sobre los cuentos, más grande es su potencial de aprendizaje.