En un encuentro empresarial organizado por Cajamar en Murcia, De Guindos ha calificado el sistema público de pensiones como la «columna vertebral del Estado del bienestar» en España y ha incidido en que «se tiene que mantener a futuro» por su importancia para la estabilidad social y política.
«Todos los gobiernos de la democracia han tomado medidas de reforma del sistema de pensiones», ha dicho De Guindos, quien formó parte del Ejecutivo que promovió en 2013 la implantación del Factor de Sostenibilidad y la limitación del reajuste anual de las prestaciones al 0,25% durante su etapa como ministro de Economía.
Al hilo, el exministro ha insistido en la necesidad de retirar las pensiones del debate político, «porque si hay un entorno que no es el adecuado para discutir el futuro de las pensiones es una campaña electoral» para evitar su utilización partidista.
Asimismo, ha recordado que en el Pacto de Toledo los dos principales partidos, junto con los interlocutores sociales, acordaron propuestas para garantizar la capacidad efectiva de las prestaciones. «Yo de verdad que echo de menos esa España después de ocho años fuera», ha manifestado.
Durante el coloquio moderado por el director general de Cajamar, Sergio Pérez, el exvicepresidente del BCE ha descartado una recesión en Europa y ha señalado que el mercado laboral comunitario «se está portando bien», en un contexto que ha calificado de «sabor agridulce» por la presión del coste energético.
Además, ha expuesto los tres grandes desafíos del continente, que son, a su juicio, la redefinición del vínculo transatlántico en materia de defensa con Estados Unidos, la competencia industrial de China –a la que ha definido como «un competidor formidable»– y la fragmentación política interna motivada por el auge de partidos radicales.
Sobre este último punto, ha advertido de que «ninguna nación de la Unión Europea tiene capacidad para competir en el actual contexto con Estados Unidos y China» sin una integración compartida.
En el ámbito monetario, De Guindos ha subrayado que «un banco central no es todopoderoso» y no puede resolver todos los problemas estructurales europeos. Al respecto, ha advertido de que el principal riesgo para la estabilidad financiera radica en el repunte de los tipos en los mercados de deuda soberana, motivado por el incremento de las emisiones públicas, la alta demanda de capital de la inteligencia artificial y la creciente fragmentación del comercio global.
En relación a la situación de la economía española, De Guindos ha afirmado que «tiene una capacidad de reacción sorprendente» y ha atribuido su dinamismo al esfuerzo exportador del sector privado y a la «solvencia» de su sistema bancario.
No obstante, ha señalado que dos tercios del crecimiento proceden del aumento de la población y de la inmigración –fenómeno que ha calificado de «indispensable»–, frente a un tercio derivado de la productividad.
A su juicio, esta evolución genera una moderación en la renta per cápita y en los salarios reales netos de impuestos, agravada por la falta de deflactación de la tarifa del IRPF y por la escasez de oferta en el mercado del alquiler. Para corregir la brecha de productividad, el exministro ha demandado un marco legal estable, independencia institucional y estabilidad presupuestaria.
En cuanto al mercado de la vivienda, De Guindos ha advertido de que la escasez de oferta «puede llegar a ser un factor limitante para el crecimiento de la economía». Según ha indicado, el precio de los inmuebles, combinado con el nivel salarial en España, «impide muchas veces asignar la fuerza laboral a aquellos sitios en los cuales son más necesarios».
Asimismo, ha explicado que el incremento de la población se traslada «sobre todo en el segmento del alquiler», cuya cuota en España representa el 20% del parque frente al 30% en Europa.
LA REGULACIÓN HA RESTRINGIDO LA OFERTA DE ALQUILER
A su juicio, la regulación «ha restringido la oferta de alquiler y la consecuencia clara es aumentos del nivel de precios», por lo que ha situado entre las prioridades incrementar la oferta de vivienda de alquiler. «Yo soy optimista, pero el mundo está complicado», ha concluido De Guindos.
Por su parte, la directora territorial de Cajamar en la Región de Murcia, María Dolores Pagán, ha advertido sobre la repercusión directa de la coyuntura geopolítica en la toma de decisiones empresariales.
En la misma línea, el director general de Sostenibilidad y Desarrollo Agroalimentario del Grupo Cajamar, Roberto García Torrente, ha detallado que el dinamismo demográfico de la Región de Murcia –cuya población ha crecido un 56% en los últimos 40 años hasta rebasar la cifra de 1,5 millones de habitantes– responde al impulso del sector agroalimentario y de las exportaciones.
García Torrente ha destacado que un tercio del Producto Interior Bruto regional depende del comercio exterior y ha abogado por potenciar la productividad, la logística y la transferencia tecnológica.
El acto ha contado además con la intervención del consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, encargado de presentar al ponente principal, y ha sido clausurado por el vicepresidente segundo de Cajamar Caja Rural, Bartolomé Viúdez.

