Este hito de la aviación española tuvo lugar a bordo de un avión Douglas DC-4, que conectó ambas ciudades en aproximadamente 36 horas, y después de hacer escala en Villa Cisneros (en el Sáhara Occidental), Natal y Río de Janerio.
Para ese primer vuelo se seleccionaron a cuatro mujeres: Pilar Mascías, Marichín Ruiz, María José Ugarte y Ana Marsans. En los inicios, se barajaron varios nombres para la nueva profesión: aeromozas, aeroviarias, mayordomas o provisorias, aunque finalmente se optó por el término ‘azafata’. El requisito principal para ser contratado era saber idiomas, principalmente inglés.
Un año más tarde, en 1947, se incorporó el primer tripulante de cabina hombre de Iberia, llamado Fernando Castillo, que anteriormente trabajó como camarero en un restaurante de lujo de Madrid.
Tal y como ha explicado Iberia en un comunicado, las funciones de los primeros auxiliares de vuelo eran básicamente asistenciales, como transmitir tranquilidad y confianza al pasaje, y repartir el servicio de catering a bordo. El menú, en el primer vuelo entre Madrid y Buenos Aires, consistió en pollo frito, tortilla española, huevo duro y bombones, y fue repartido en pequeñas cajas de cartón.
LA HISTORIA DE LAS TCP A TRAVÉS DE LOS UNIFORMES
En cuanto a los uniformes, las primeras azafatas no lo vistieron, aunque Iberia no tardó en incorporarlo. Inicialmente, se trataba de un traje blanco confeccionado con tela de paracaídas para el verano, mientras que un traje azul marino se utilizó para el resto del año. De inspiración militar, estos uniformes se fueron modificando, eliminado el gorro o el color blanco que se ensuciaba con facilidad.
A partir de los años 60, Iberia comenzó a apostar por reconocidos modistos para el diseño de estos uniformes, con Manuel Pertegaz marcando el inicio de la colaboración de la compañía con la alta moda española.
En los 70, Elio Berhanyer tomó el relevo y después le siguieron otros creadores españoles como Adolfo Domínguez y Alfredo Caral. Desde 2020, la modista catalana Teresa Helbig es la primera mujer en la historia de la compañía en encargarse de esta tarea, con sus diseños, en azul marino, rojo y amarillo.
IBERIA CUENTA CON MÁS DE 4.000 TCP ACTUALMENTE
Actualmente, Iberia cuenta con 4.062 tripulantes de cabina, de los cuales, 2.735 son mujeres (el 67%) y 1.327, hombres (el 33%). A lo largo de los años, su profesión ha evolucionado y se ha profesionalizado, según ha destacado la compañía, ya que, de realizar mayoritariamente labores de atención a los pasajeros, hoy en día, los auxiliares de vuelo ostentan importantes responsabilidades en materia de seguridad.
«Un TCP no solo realiza las demostraciones de seguridad. Entre otras funciones, está encargado de verificar los equipos de emergencia, gestionar evacuaciones, detectar comportamientos que puedan afectar a la seguridad y actuar ante imprevistos o emergencias médicas. Todo ello en coordinación con los pilotos y el personal de tierra», ha valorado el director de TCP en Iberia, Paco Rueda.

