En este sentido, el directivo ha considerado fundamental que las compañías cuenten con protocolos de respuesta y prioricen la resiliencia, argumentando que «lo que es más importante es recuperarse» porque los ataques se van a producir «constantemente», ha destacado durante su intervención en el ‘Foro CREO’ organizado por ‘Cinco Días’.
«La tecnología permite que nosotros podamos actuar, pero el principal problema es la concienciación de las personas, como ha dicho el anterior ponente, y la concienciación de las empresas para poder trabajar esa resiliencia con productividad», ha señalado.
SOBERANÍA DIGITAL Y DATOS EN ESPAÑA
Por otro lado, Suso ha hecho hincapié en la importancia de la seguridad y la soberanía digital en el ámbito corporativo nacional, subrayando que las organizaciones que trabajan con empresas «sean muy sensibles a cómo conectan sus diferentes organismos».
Para ello, ha remarcado que «la soberanía digital española tiene que fomentar la creación de empresas que tengan ‘data centers’ en España, que se operen en España» a fin de contar con las prácticas necesarios para lograr «la máxima resiliencia posible».
Asimismo, el máximo responsable de Vodafone Empresas ha definido a las redes como «el corazón de la economía digital» y ha recordado que el tráfico de datos ha experimentado un crecimiento exponencial.
«Si vemos, por ejemplo, en los últimos cinco años el consumo de la energía ha crecido un 2%, un 3%, aproximadamente en cinco años; sin embargo, el consumo de los gigas, que sería una forma de gigas móviles, se ha multiplicado por 4 o por 5», ha precisado, añadiendo que «es fundamental tener un control muy claro de las redes» y de «dónde están las redes, el dato».
RIESGOS EN INFRAESTRUCTURAS CONECTADAS
Finalmente, Suso ha advertido de que la superficie de exposición ante ciberataques se ha multiplicado debido a la dispersión de los empleados y al desarrollo del Internet de las cosas.
«Hoy la empresa ha cambiado el ámbito: antes la empresa era en las oficinas y hoy la empresa está en cualquier parte del mundo», ha alertado, recordando que «absolutamente todo es susceptible de ser conectado».
A modo de ejemplo sobre los riesgos de tardar en reaccionar, ha rememorado el ciberataque sufrido por unos supermercados en Francia, donde los atacantes actuaron «sobre los frigoríficos que estaban conectados a través de la red» y se tardó «más de un día en darse cuenta de que habían sido hackeados», alcanzando temperaturas «del orden de los 50 grados».
Por ello, ha concluido que «es muy crítica la función de la red» y resulta «mucho más complejo el actuar que el defenderse».

