En una nota de prensa, ha señalado que la defensa del derecho a una vivienda digna constituye una cuestión social de «indudable importancia» pero que excede de la defensa «estrictmente sindical de los intereses de los trabajadores».
Asimismo, considera que a lo largo de los últimos ocho años ha habido motivos suficientes para haber convocado una huelga general, como la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, el incremento de la precariedad laboral de los profesionales, así como el deterioro de la negociación colectiva.
Además, ha indicado que su compromiso es ejercer «un sindicalismo responsable, independiente, constructivo, capaz de defender los intereses laborales y profesionales» de los representados y que respeta la libertad individual de los asociados de participar en la huelga general.

