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Meta pone a prueba su inversión en inteligencia artificial con el lanzamiento de Muse Wonder

La compañía de Mark Zuckerberg presenta dos nuevos modelos diseñados para ejecutar tareas complejas de programación y trabajo profesional, en un movimiento con el que busca competir con OpenAI y Anthropic tras invertir miles de millones en reforzar su división de IA.

Meta pone a prueba su inversión en inteligencia artificial con el lanzamiento de Muse Wonder. Foto de Forbes

Meta quiere demostrar que su apuesta por la inteligencia artificial puede competir con los principales laboratorios del sector. La compañía presentó el lunes 12 de octubre Muse Wonder y Muse Wonder Full, dos nuevos modelos que considera los más avanzados de su catálogo y con los que busca mejorar su posición frente a OpenAI y Anthropic en el desarrollo de sistemas capaces de ejecutar tareas complejas de forma autónoma.

El lanzamiento supone un nuevo paso en la reorganización de la estrategia de inteligencia artificial impulsada por Mark Zuckerberg, durante los últimos meses. La empresa ha reforzado sus equipos de investigación, incorporado nuevos especialistas y ampliado sus recursos informáticos con el objetivo de desarrollar modelos más competitivos. Ahora, el desafío consiste en convertir ese esfuerzo en una ventaja tecnológica y comercial.

Dos modelos para ejecutar tareas complejas

Foto de META

Según Meta, Muse Wonder está diseñado para resolver tareas que van más allá de responder preguntas o generar textos. Entre sus aplicaciones figuran la programación, el análisis de documentos jurídicos y financieros y la gestión de procesos profesionales que requieren varios pasos.

La compañía destaca dos capacidades de los nuevos modelos: Active Memory y Active Focus. La primera permite conservar información relevante de conversaciones anteriores y recuperarla cuando resulta útil para una tarea. La segunda busca que el sistema mantenga el objetivo durante procesos prolongados, pruebe distintas soluciones y se recupere de los errores que puedan surgir durante su ejecución.

Estas funciones apuntan a una de las principales líneas de desarrollo de la industria: los agentes de inteligencia artificial, sistemas capaces de utilizar herramientas y completar tareas con una intervención humana más limitada que la que requieren los asistentes tradicionales.

Meta afirma que sus nuevos modelos ofrecen resultados de vanguardia en tareas personales y profesionales, memoria y programación. Sin embargo, la comparación entre sistemas depende de las pruebas utilizadas, las herramientas disponibles y las condiciones de evaluación. Su rendimiento en situaciones reales será determinante para medir el alcance de las mejoras anunciadas.

La disponibilidad de los modelos también es distinta. Muse Wonder está accesible para desarrolladores a través de Meta Model API y Muse Code, mientras que Muse Wonder Full, la versión de mayores capacidades, se ofrece a los suscriptores de Muse Code. Meta prevé incorporar Wonder a su asistente personal Muse, empezando por los usuarios de pago.

La apuesta multimillonaria de Zuckerberg

La presentación llega después de una profunda reestructuración de la división de inteligencia artificial de Meta. La compañía ha destinado importantes recursos a captar talento y desarrollar la infraestructura necesaria para competir con empresas como OpenAI y Anthropic, que han ganado terreno en los modelos avanzados y sus aplicaciones profesionales.

Uno de los movimientos más destacados fue la inversión de 14.300 millones de dólares en Scale AI, anunciada en junio de 2025. La operación permitió a Meta adquirir una participación del 49% en la compañía especializada en datos para entrenar sistemas de inteligencia artificial. Su fundador, Alexandr Wang, se incorporó a Meta para trabajar en sus iniciativas de superinteligencia.

Wang, que participa en la nueva etapa de desarrollo de modelos de la compañía, considera que Muse Wonder puede competir con los sistemas más avanzados del mercado. Esa valoración, sin embargo, deberá contrastarse con evaluaciones independientes y con la adopción efectiva de los nuevos productos.

El coste de esta estrategia va más allá de la contratación de investigadores. Entrenar modelos avanzados y ponerlos a disposición de millones de usuarios exige una capacidad de computación considerable, así como centros de datos e infraestructura capaces de procesar grandes volúmenes de información. La escala de estos recursos convierte la eficiencia en una variable clave para determinar la rentabilidad futura del negocio.

Del desarrollo tecnológico a los ingresos

Meta cuenta con una ventaja que muchos de sus competidores no tienen en la misma escala: el acceso a una enorme base de usuarios a través de Facebook, Instagram, WhatsApp y Messenger. Esa distribución podría facilitar la incorporación de funciones de inteligencia artificial a servicios que ya forman parte de la vida cotidiana de millones de personas.

La compañía busca aprovechar ese alcance para convertir sus asistentes en herramientas capaces de realizar tareas de mayor valor añadido. La integración de Muse Wonder en Muse puede ampliar las posibilidades del servicio, mientras que el acceso mediante API abre una vía para que desarrolladores y empresas incorporen sus capacidades a otras aplicaciones.

El reto económico consiste en encontrar un equilibrio entre potencia, coste y demanda. Los modelos más avanzados pueden resolver tareas más complejas, pero también requieren más recursos para funcionar. Si el coste de ejecución es demasiado elevado, ofrecerlos a gran escala podría resultar difícil sin recurrir a tarifas que limiten su adopción.

Por eso, Meta también trabaja en modelos especializados que permitan conservar parte de las capacidades de sus sistemas más avanzados con un consumo de recursos más eficiente. La compañía necesita que sus inversiones no solo produzcan mejoras técnicas, sino que permitan ofrecer servicios sostenibles económicamente.

La seguridad será otro factor relevante. Los agentes que trabajan con documentos, mensajes o calendarios personales necesitan gestionar información sensible y respetar los permisos de los usuarios. Meta asegura que ha reforzado las medidas de protección de sus nuevos modelos, aunque la evaluación completa de sus salvaguardas todavía está pendiente de la publicación de documentación adicional.

La reacción del mercado

Los inversores recibieron positivamente el anuncio. Las acciones de Meta llegaron a subir alrededor de un 4% durante la sesión del lunes, según Reuters, en una reacción que refleja las expectativas depositadas en la capacidad de la empresa para recuperar terreno en la carrera de la inteligencia artificial.

La evolución bursátil de una jornada, no obstante, no demuestra que la estrategia vaya a ser rentable. Para valorar el impacto de Muse Wonder habrá que observar su rendimiento frente a los modelos rivales, la acogida entre desarrolladores y usuarios, los ingresos asociados a sus servicios y el coste de mantenerlos operativos.

El lanzamiento representa una nueva prueba para Zuckerberg. Meta debe demostrar que la reorganización de sus equipos y las inversiones realizadas pueden traducirse en modelos competitivos y, posteriormente, en un negocio capaz de generar retornos a la altura de los recursos comprometidos.

Muse Wonder abre una nueva etapa en esa carrera, pero el resultado dependerá menos de las capacidades anunciadas que de su adopción, su eficiencia y su contribución al negocio de Meta.

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