El proyecto busca asociar de forma segura a las cuentas de los destinatarios, a través de la red de Swift, identificadores ya presentes en los sistemas nacionales, como números de teléfono móvil, direcciones de correo electrónico o direcciones virtuales de pago, para realizar operaciones transfronterizas.
De esta forma, en un primer momento, se conectarán sistemas domésticos como Bizum en España, PayID en Australia, Pix en Brasil o UPI en India.
«Nos complace participar en esta iniciativa y contribuir a explorar nuevas formas de hacer que los pagos transfronterizos sean más sencillos, rápidos y accesibles», ha afirmado el responsable de Estrategia de Pagos en Banca de Empresas e Instituciones de BBVA, Raouf Soussi.
Para ello, Swift plantea utilizar su red global, que conecta a 12.500 instituciones financieras en 200 mercados, para facilitar la interoperabilidad entre estos sistemas sin necesidad de establecer conexiones bilaterales entre las distintas infraestructuras nacionales.

