Última hora

El sector europeo de pagos alcanzará los 408.000 millones de dólares en 2030, según Boston Consulting Group

Fotonoticia 20261013104635 1920
La industria global de pagos europea alcanzará los 408.000 millones de dólares –cerca de 365.000 millones de euros– en 2030, según el estudio ‘Global Payments Report 2026’ elaborado por Boston Consulting Group (BCG).

En el pasado año el sector de pagos en el Viejo Continente se anotó 315.000 millones de dólares –281.500 millones de euros–, por lo que alcanzar la cifra prevista implica mantener una tasa de crecimiento anual compuesta del 5%.

A nivel global, los ingresos alcanzaron cerca de 2 billones de dólares en 2025 –1,78 billones de euros– y llegarán, según el informe, a aproximadamente los 2,6 billones en 2030 –2,3 billones de euros–, lo que supone una tasa de crecimiento anual compuesta del 5%, frente al 7% registrado durante los seis años anteriores.

En este sentido, el trabajo reconoce que la moderación coincide con «un cambio progresivo» en los factores que han sostenido la expansión del sector durante los últimos años, ya que los ingresos directamente vinculados a las transacciones crecerán un 6% anual hasta 2030, por encima del conjunto del mercado, mientras pierde intensidad el impulso que los tipos de interés habían proporcionado a otras fuentes de ingresos y la migración del efectivo hacia medios digitales dispone de un recorrido menor en las economías más maduras.

Así, los autores vaticinan que la mayor parte de los nuevos ingresos procederá de la actividad transaccional y de los servicios asociados al movimiento del dinero, mientras que los pagos instantáneos, instrumentos de pago ‘tokenizados’ y la inteligencia artificial ampliarán las capacidades de la infraestructura financiera.

Por mercados, Oriente Medio y África crecerán alrededor de un 8% anual y América Latina en torno a un 7%, apoyados en un «mayor avance en la digitalización de los pagos», mientras que Europa, Norteamérica y Asia-Pacífico avanzarán aproximadamente un 5% anual.

En paralelo, el estudio destaca que la evolución coincide con una mayor presión sobre el desempeño económico del sector, con costes operativos que han aumentado un 9% anual durante los últimos tres años frente a un crecimiento de los ingresos del 7%, situando el apalancamiento operativo en el -2%.

Además, desde BCG indican que muchas compañías de pagos cotizan alrededor de un 25% por debajo de sus valoraciones medias de largo plazo y estiman que cerrar la brecha respecto a sus valoraciones históricas supondría aproximadamente 500.000 millones de dólares adicionales en capitalización bursátil para el sector.

PAGOS INSTANTÁNEOS

Por otro lado, el informe respalda que la expansión de los sistemas de pago en tiempo real forma parte de una tendencia más amplia hacia una mayor autonomía de las infraestructuras financieras.

En cifras, actualmente, 137 países cuentan con sistemas de pagos instantáneos disponibles las 24 horas, con una participación relevante del sector público en muchos de ellos, a medida que ganan escala redes nacionales y regionales capaces de canalizar una parte creciente de las transacciones.

«Esta evolución amplía las alternativas disponibles para realizar pagos comerciales y transfronterizos y puede reducir los tiempos de procesamiento y conciliación, aunque también configura un ecosistema más fragmentado y con mayores necesidades de conexión entre sistemas», reza el escrito.

En el caso de Europa, la tendencia coincide con el desarrollo del euro digital y con un mayor impulso hacia una infraestructura de pagos menos dependiente de sistemas de tarjetas no europeos y de formas de dinero digital vinculadas al dólar.

«La expansión de los pagos instantáneos está dando a gobiernos, empresas y consumidores más alternativas para mover dinero a través de infraestructuras nacionales y regionales con una escala cada vez mayor. A medida que este ecosistema se diversifica, la interoperabilidad adquiere un papel decisivo, porque el valor de estas redes dependerá también de su capacidad para conectarse entre sí y ofrecer alcance en pagos comerciales y transfronterizos sin trasladar esa complejidad al usuario», ha remachado el director de BCG y responsable de Pagos en España, Carlos Bravo.